¿Qué haces cuando estás muerto de hambre? Atacar la nevera dando palos de ciego, sin mirar siquiera qué te apetece. Simplemente por el hecho de que te apetece todo, ¿no? Deberías vigilar más lo que comes y ser un poco más listo.

Otros serán más listo que tú, no lo dudes. Y eso les llevará a comer menos de algo pero de mayor calidad y satisfacción estomacal que la cantidad indecente de comida que has sido capaz de devorar en cinco minutos.

Esto es, Más valen dos bocados de vaca que cien de patatas. Si te decantas por la vaca, comerás carne. Quien dice vaca dice un alimento más consistente nutricionalmente, que a los dos bocados nos deje satisfecho, que una ración generosa de patatas, por ejemplo, que de primeras nos llena mucho pero después nos vuelve a despertar las ganas de seguir comiendo.

Y como no hay refrán gastronómico que no tenga su símil con la vida real, el de hoy no iba a ser menos: más vale poco de algo bueno, ya sea comida, relaciones, amistades, aspectos materiales, que mucho de algo común.