Mucho se ha está hablando durante la crisis sanitaria del coronavirus sobre los supermercados y grandes superficies, pero los grandes –como casi siempre sucede– están siendo los mercados municipales y el pequeño comercio de alimentación, que continúa al pie del cañón ante esta difícil situación. ultramarinos, panaderías, fruterías o puestos de mercados, entre otros. Si su realidad era complicada antes, ahora lo es mucho más: estos establecimientos carecen del músculo financiero de las grandes compañías y las pérdidas económicas de estas semanas pueden ser letales. Son, sin duda, otras víctimas del coronavirus.

Sara Mañas, directora general de La Única Asociación, Comercio de Alimentación de Madrid, explica que aunque en la actualidad se carece de datos oficiales, «están abiertos la mayoría de establecimientos». Además, recalca que «el comercio de proximidad está realizando un gran esfuerzo y en estos momentos está prestando un servicio esencial. La cercanía es una de sus principales cualidades, y ya que hay que realizar los desplazamientos indispensables y por el menor tiempo posible, seguro que cerca de casa tenemos un comercio al que acudir. Cuanto más cerca, mejor«, reitera.

Por su parte, desde el Mercado de Vallehermoso de Madrid hacen un llamamiento a los habitantes del barrio de Chamberí en busca de su apoyo. «Respetamos la distancia de seguridad, todas las instalaciones han sido desinfectadas, hemos aumentado el protocolo de limpieza y hemos mantenido el horario… hasta ahora. Y decimos ‘hasta ahora’ porque es imposible mantener un abastos abierto si la gente no viene, al menos no todo el día», explican sus responsables. Por eso han decidido reducir su horario de 9 a 14 horas, porque por las tardes «no hay ni un alma, ni un pedido, ni una sola persona», aseguran. «¿Dónde están todos los healthys que abogaban por la comida con sabor, por los productos de verdad, por el comercio de barrio? ¿Dónde todos aquellos que echaban pestes de alguna que otra gran superficie? El miedo hace estragos y los medios de comunicación sólo hablan de los supermercados. Los mercados de Madrid estamos aquí, tenemos de todo y estamos abiertos, en pleno funcionamiento».

Un paseo por este mercado madrileño nos descubre «unos tomates cherry de rama que si los tocas te dejan olor a tomatera (y no veas cuando los pruebas); un atún que es de vuelta y vuelta, por no hablar de las mini sepias, la merluza de pincho o el bacalao», aseguran. Además de «verduras de Navarra que llegan cada día, un pollo que sabe a pollo (quién nos iba a decir que algún día íbamos a tener que remarcarlo), casquería de la de toda la vida, carne a tutiplén, arroces, frutas, hortalizas, raíces, especias, conservas, leche, aceite, queso, embutidos, jamón, cervezas, vinos, refrescos, huevos…».

Y aunque la recomendación es quedarse en casa, recuerdan que muchos de sus puestos realizan servicio a domicilio. «Es llamar, encargar y esperar a recibir el pedido en casa. Sin moverse». Otros puestos no ofrecen este servicio, pero sí que reciben encargos y sólo tienes que ir a recoger y pagar. «Se tarda menos en esto que en ir al supermercado y coger todos los productos que necesitas (mientras pasas a menos de un metro de mucha gente)».

Estando la cosa como está, siguen dándolo todo y sin perder el sentido del humor: «Es verdad, papel higiénico no hay, carajo, pero ¡quién quiere papel higiénico, teniendo todo lo que tenemos!».

Héroes anónimos como María Jesús, que tiene un puesto de colmados en el Mercado Vallehermoso, y que nos lanza este mensaje: 

O Alejandro, que confirma que seguirá despachando sus quesos (y otras delicatessen) a los que se acerquen a su puesto del Mercado de Vallehermoso:

O Alberto Hernández, que nos recuerda desde su carnicería que él y la mayoría de sus compañeros del Mercado de Vallehermoso permanecen abiertos estos días:

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