Aunque su nombre puede sonar poco apetecible, no hay duda de que esta provocadora propuesta causa sensación en Rochester -la cuarta ciudad más poblada del estado de Nueva York- y ahora también en el neoyorquino barrio de Brooklyn. Garbage Plate, o Plato Basura -también se le conoce como Rochester Plate o Trash Plate-, es una marca registrada de Nick Tahou Hots, donde se inventó el Garbage Plate original; aunque se pueden encontrar diferentes versiones en la zona de Rochester.

Desde pequeñas hamburgueserías hasta sofisticados restaurantes, todos ellos aportan su toque particular a los platos basura: algunos han creado opciones saludables, otros han elaborado una variación con ingredientes exclusivos… e incluso hay un especial de sushi. ¿Pero sabéis en qué consiste el Garbage Plate tradicional? Lleva hamburguesa, hamburguesa con queso, salchichas, perrito caliente, filete de ternera o pollo (hay que elegir la proteína); y se sirve encima de patatas fritas caseras, frijoles horneados y/o ensalada de macarrones

Una de sus señas de identidad es que se cubre con salsa Rochester, que es una salsa de carne picante. También se le puede añadir mostaza y cebolla, y suele servirse con una guarnición de pan con mantequilla. Cuenta la leyenda que Nick Tahou inventó el plato una noche en la que unos estudiantes universitarios entraron al restaurante y pidieron un plato con “toda la basura”. Este ‘tesoro local gastronómico’ despierta amores y odios por igual… y su furor ha llegado hasta Brooklyn.

Los Garbage Plates que triunfan en Brooklyn

Brooklyn Hots es el abanderado de los platos basura en Brooklyn, y ofrece una atractiva diversidad de opciones (incluso vegetarianas). Se pueden elegir dos proteínas entre hamburguesa, hamburguesa con queso, salchicha blanca o roja, pollo a la parrilla, huevo, bacon o carne vegetal; como acompañamiento hay patatas fritas, ensalada de macarrones, ensalada de col o brócoli (también se pueden escoger dos); y, como topping, salsa picante de carne, cebolla y mostaza.

El chef Brian Heiss hace así un guiño a sus raíces de Rochester, aunque su propuesta es bastante especial: la mayoría de ingredientes son locales y de temporada, e importa las salchichas desde su localidad natal. De momento, los platos basura de Brooklyn Hots tienen tanto éxito que es una odisea conseguir mesa en el restaurante. ¿Llegará esta moda hasta España?

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