¿Puede un simple zumo hacer grandes cosas por nosotros? La respuesta es sí. Juntado el poder de la fruta, el poder de sus propiedades exprimidas y unos buenos hábitos en el desayuno podemos conseguir grandes beneficios que hoy estamos dispuestos a contarte.

No es nada nuevo que los mayores beneficios de las frutas los sacamos siempre de sus versiones enteras gracias al valor nutricional de sus pieles así como de su interior. Sin embargo, hay algunas frutas que aportan más nutrientes que otras y que tienen un gran potencial al exprimirlas; este es el caso de la piña, que además de adornar platos dulces y salados, también complementa alguna que otra carencia que puedas padecer, sobre todo si la tomamos en jugo, zumo, o batido por las mañanas.

Por ejemplo y sin ir más lejos, resulta la perfecta aliada para las dietas de adelgazamiento, tanto las que requieren mucho tiempo como las que pretenden reducir tallas en menos de lo que canta un gallo (aunque siempre sean menos recomendables). ¿Por qué? Por su poder diurético, la principal ventaja de esta fruta exótica.

Bajo estas premisas poco más tendríamos que decir para añadir esta fruta, de temporada invernal, a nuestra cesta de la compra, pero vamos a darte muchas otras más:

Sirve para ayudar a desintoxicar del cuerpo de los excesos y, gracias a su función diurética, también contribuye a una vientre plano.

Como sabemos que lo de invertir las mañanas en exprimir fruta, probablemente no irá contigo, te recomendamos una opción muy práctica para llevarte al trabajo: envasado. Nos encanta el de Piña Libre de Fit Food, ya que ayuda a eliminar líquidos con resultados notables en poco tiempo.

Tampoco vamos a dejar pasar la oportunidad de sucumbir a la opción que nos propone Drink6, el zumo de piña que viene con otros componente igual de efectivos para conseguir un efecto antioxidante por dentro y por fuera.

Un jugo de piña recién exprimido, así como su combinación con otras frutas son la opción más consumida ya que su contenido calórico es casi nulo.