Fotograma de la película Otra ronda

Los premios Oscar se celebran en apenas dos semanas y los críticos y aficionados ya han hecho sus apuestas. Otra ronda, la película danesa de Thomas Vinterberg es la favorita para llevarse el Oscar a mejor película internacional. Cuatro profesores, una tasa de alcohol de 0,05 en sangre y ganas de romper con la monotonía son las piezas clave de esta cinta. En Tapas te contamos cómo el alcohol muestra sus dos caras en Otra ronda.

Martin (Mads Mikkelsen) es un profesor de historia aburrido, que ha perdido la chispa en el instituto y en casa. Junto con tres amigos y compañeros de trabajo, interpretados por Thomas Bo Larsen, Lars Tanthe y Magnus Milland, deciden salir de la monotonía con la excusa de un estudio del psiquiatra noruego Finn Skårderud. La idea es mantener un 0,05% de alcohol en sangre durante la jornada laboral. ¿Es estar todo el día bebiendo la solución a la crisis de los 40?

Otra ronda no da una respuesta contundente a esta pregunta. Lo que comienza como un juego y un experimento termina fuera de control. El nivel de vodka va en aumento pero las discusiones y problemas familiares también. Las clases de Martin ahora son pequeños teatros cargados de energía e improvisación, los adolescentes han salido del ensimismamiento de la pantalla pero, ¿a qué precio?, ¿podemos depender de otras sustancias para cambiar nuestra personalidad?

La fotografía de Sturla Brandth Grøvlen es el reflejo permanente de celebrar la vida brindando con vodka con planos que vibran y enseñan siempre un vaso ancho a medio beber. La canción What A Life de Scarlet Pleasure es el guiño perfecto al ambiente etílico que oscila entre la euforia, la confusión y la intención de romper con a un canon social.

Estar en el otro lado 

«Don’t wanna worry ‘bout a thing/ But it makes me terrified/To be on the other side/ How long before I go insane?«, en español: «No quiero preocuparme por nada/ pero me aterroriza/estar en el otro lado/¿cuánto tiempo pasará antes de que me vuelva loco?». Es una frase del tema principal What a life que expresa la fina línea del alcohol.

Un brindis, rondas de cervezas, salir de nosotros mismos y de una rutina estancada con unas copas de más es una práctica habitual y en muchos grupos la columna vertebral de las reuniones entre amigos. En Otra ronda, Vinterberg pretende mostrar estas dos caras tan relacionadas. Por un lado, la alegría y el «nunca me he sentido tan bien» de Martin y por otro el «ya no estás en condiciones de cuidar a tus hijos» de las mujeres.

La cinta no pretender ser una lección moral o caer en una trivialización de los problemas con el alcohol. Thomas Vinterberg expresa su historia y deja en manos del espectador las conclusiones y la solución a la trama. Otra ronda también se ha interpretado como el creciente vacío en la sociedad danesa (y en general de la sociedad occidental) con unos estereotipos y normas sociales que se cuestionan y tratan de redefinirse.

Podríamos decir que Otra ronda es la representación cinematográfica del refrán popular «noches de desenfreno, mañanas de ibuprofeno». La dicotomía entre lo incontrolable y sus consecuencias en nuestras vidas. Esperamos que Vinderberg pueda brindar con vodka para celebrar su triunfo la noche de los Oscar.

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