Uno de los mejores cocineros de todos los tiempos, uno con discurso propio, con personalidad distinguible, con carácter, ha vuelto a Barcelona y con una fórmula asequible para todos. Es Miguel Sánchez Romera, autor de L’Esguard, en Sant Andreu de Llavaneras, que llegó a tener una estrella Michelin, en el tipo de puntuación siempre raquítica de esta guía cuando los chefs no se pliegan a sus designios comerciales o a la agotadora retórica de la cocina francesa.
El doctor Sánchez Romera, neurólogo, ha abierto Blau i Verd en el corazón del Ensanche, con dos menús, uno a 20 euros y otro a 30. Comer de él a este precio es una de esas rarezas que sólo da Barcelona y que cualquiera que sienta el menor interés por la alta cocina tendría que aprovechar. No es un restaurante de alta cocina como tal, pero sí de un gran cocinero que deja su rastro en todo lo que hace aunque sea simple, el rastro de lo que es importante y merece la pena ser vivido.
Blau i Verd es una visión sobre la cocina mediterránea pasada por la creatividad de este chef argentino singular, incómodo, inquieto, al que se le pueden reprochar fracasos pero no que haya renunciado, en ninguno de sus restaurantes o proyectos, a hacer aquello en lo que creía. El talento, el genio, no suelen ser cortes limpios y llevan consigo aristas e impurezas. Es el caso del doctor Sánchez Romera pero también de todos o casi todos los genios.
No sabemos cuánto va a durar este restaurante, ni por qué caminos evolucionará si dispone de tiempo. Lo que sabemos es que un chef extraordinario vuelve a recibir en su casa, con una fórmula asequible, sin demasiadas exigencias a sus clientes, pero con fuerza y su esperanza reunidas de nuevo, y sólo por eso merece la pena ir unas cuantas veces, no rendirte si el primer día no lo entiendes, o si te cuesta encontrarle el sentido, pedir los platos de la carta, todos si puede ser, preguntar por él y encargarle algunas de sus obras maestras.
Hay una luz y esta luz es muy escasa, muy rara, muy difícil de encontrar, pero es lo único que importa. Todo lo demás es digestión y abono. Miguel Sánchez Romera ya no es un cocinero joven ni Blau i Verd es el restaurante de su esplendor pero su genio continúa siendo más sexy e interesante que la inmensa mayoría de restaurantes que se supone que hoy son las joyas de nuestra era.
Blau i Verd
Consell de Cent, 288
08007 Barcelona
937 96 87 95