Mamzel at Finca Besaya lleva eclipsando la noche marbellí desde que abrió el verano de 2020 con un concepto que sintetiza a la perfección la esencia y la vibración de la ciudad. El dinner show regresa una temporada más con su proyecto más ambicioso y salvaje hasta la fecha: una jungla que adentra al público en un universo exótico digno de aplausos ilimitados. Desde la decoración hasta las luces, la coreografía y la música, todo invita a evadirse y formar parte por unas horas a ese mundo.
El show inmersivo recorre desde el escenario hasta las mesas de su zona más elevada, con bailarines y cantantes perfectamente sincronizados, los cuales se convierten en animales y criaturas selváticas que recorren todo el espacio, cautivando a los comensales mientras degustan sus manjares desde la mesa.

Esta primavera-verano, la temática «sauvage» envuelve toda la propuesta orquestada por el director Fidel Buika, director creativo de la casa, y supervisada por Fidel Buika, el CEO de Casanis Group, Zazou Belounis. ¿El resultado? una superproducción que prevé superar 12 millones de facturación en menos de seis meses, con un espectáculo feroz compuesto por unos 20 bailarines internacionales, enfundados en distintas pieles y/o en animales fantásticos que animan al público, y le invitan a cantar, interactuar y divertirse en directo.
Gastronomía tribal
Mamzel no es como cualquier show dinner en el que la gastronomía se relega a un segundo plano de la experiencia; sino que la acompaña al mismo nivel.

El lujo marbellí se materializa en la carta con una propuesta creativa diseñada por su chef ejecutivo Fabian Cangas -pensada para compartir- que fusiona diferentes países y sabores internacionales a través de productos del Mediterráneo, de la cocina francesa y de la parrilla argentina trabajados con técnicas contemporáneas.
El viaje culinario puede empezar de muchas maneras, pero la mejor manera es hacerlo con entrantes frescos y aromáticos como el babaganoush de berenjena asada con yogurt y granada o el hummus con zaatar con los que dar paso a un sofisticado carpaccio de ternera trufado. La travesía también abarca referencias al recetario japonés, presentes en elaboraciones como los uramaki de gamba en tempura con mayonesa kimchi o de hamachi, el salmón miso -uno de los grandes favoritos de la carta-, o el delicado nigiri con ponzu trufado.


Los platos principales acaban de elevar la secuencia con un pollo satay marinado en salsa de cacahuete o un imponente rib-eye de Black Angus con sésamo tostado y chips de ajo. Como pase final, un cremoso de chocolate y nueces en forma de labio, y unos cócteles de autor con los que alargar el safari de Mamzel hasta que se apaguen las luces y se acabe el show.