La primera de las cenas «Off Ñam Ñam» tuvo lugar en uno de los espacios más transformadores de la ciudad. Estructurado en torno a una filosofía consciente y sostenible, este lugar de experimentación dedicado a la cultura, la cocina y la innovación se convirtió en el escenario de una velada exclusiva orquestada por Borja Bas, previa a la llegada de Ñam Ñam Festival que resonará los días 13 y 14 de junio de Madrid Río al mundo.

Antes de saborear las mejores barras nacionales e internacionales, las T’s de Oro o las últimas tendencias culinarias en el festival, la noche del 4 de mayo, Infinito Delicias acogió una cita excepcional con algunas de las figuras más destacadas del arte y la cultura.
En la mesa, vestida por el artista Andrés Izquierdo (Galería Belmonte) con candelabros reciclados hechos a mano y un largo mantel de estética ’tie-dye’, se reunieron personalidades como el arquitecto Juan Herreros y su mujer Blanca Cortés de la Fundación Alttra. A su lado, la comunicadora Nerea Pérez de las Heras, el director de Infinito Delicias Javier Martínez-Jiménez, el realizador y músico Diego Postigo, Manuel Segade, director del Reina Sofía, el icono musical Christina Rosenvinge, el artista Andrés Izquierdo, Lucía Casani, directora de la Fundación Carasso, y Leticia Cano, representante de talents de la agencia fundada por Eugenia Silva, The Crew.

Todos ellos tuvieron la oportunidad de experimentar desde la cocina plató la gastronomía de Gerardo David Bracho en directo. El chef del restaurante UNMAR, instalado en Infinito Delicias, se encargó de preparar todos y cada uno de los platos, para después presentárselos al público. Elaboraciones sostenibles en las que funde las gastronomías del Mediterráneo, reuniendo todos sus sabores en un menú degustación basado en una composición creativa de vegetales de temporada.

Esa forma de entender la cercanía, la diversidad y la mesa como lugar de encuentro se palpó en el ambiente, y sirvió de telón de fondo de una inmersión por el Mediterráneo, con primera parada en Siria. El chef abrió la velada con una cremosa muhammara con remolacha, miel y nueces con la que abrir boca, para dar paso a una alcachofa confitada con alubias blancas y puerro y a una caballa con zanahoria en escabeche y ajo blanco.

El primer-y único- plato de carne del menú llegó entonces a la mesa para sorprender a los comensales con una picaña con hinojo y chirivía, y continuar con otra de sus grandes obras maestras: una milanesa versionada con coliflor, tzatziki, gremolata e hina con la que saborear la frescura del huerto. De postre, una chirimoya de temporada -en conexión con su narrativa- y un maridaje exquisito de vinos con Bebito del Penedés, un Narupa de las Rías Baixas de 2023, y un Ribera del Duero de Montelaguna (2023) que acompañaron cada uno de los pases, bañando y equilibrando el espíritu mediterráneo de Gerardo David Bracho.