Todavía dura la resaca (emocional) de lo que se vivió en la capital la semana pasada y no es para menos, Madrid pedía fiesta y la tuvo. Del miércoles 6 al domingo 10 de julio el festival Mad Cool en Valdebebas fue el epicentro musical de nuestro país. Cinco días de celebración en los que los espectadores tuvieron la oportunidad de reencontrarse con esos nombres que han puesto ritmo a sus vidas.

Al escenario se subieron reconocidos artistas y grupos como Metallica, Placebo, Imagine Dragons, Nathy Peluso, The Killers, Muse, Kings of Leon o Florence and the Machine, entre otros. Pero lo emoción también se vivió en la pista: el entretenimiento estuvo servido, en armonía con las mejores propuestas de gastronomía y con los mixers de Royal Bliss: nueve variedades creadas a partir de la mejor combinación de sabores para disfrutar hasta el amanecer.

Hasta el amanecer y más allá. Foto: Nacho Nabscab

Entre concierto y concierto, la zona VIP y The Club dentro del festival fueron el mejor punto de encuentro para disfrutar de estas refrescantes experiencias que prometía Royal Bliss. Allí sus dos barras estuvieron abiertas durante los cinco días, atendidas por los bartenders oficiales de la marca que además de preparar el combinado ideal, aconsejaban a los presentes para no fallar en su bebida, que de festival nada salga mal.

Suerte que Mad Cool se ha alargado lo suficiente para tener la oportunidad de disfrutar del amplio y versátil catálogo de mixers que ofrece Royal Bliss: comenzando por los sabores refrescantes del Vibrant Yuzu Tonic Water, la tónica clásica reinventada que también ofrecen en su versión Zero (sin azúcares añadidos), y siguiendo por el Refreshing Lime Sensation, con notas de lima, lemongrass y hoja de lima kaffir.

La velada podía continuar de la mano con el Bohemian Berry Sensation, que combina notas de fruta del bosque o con el Expressive Orange, ligeramente picante en boca es perfecto para encender la noche. Si por lo contrario los había que preferían suavizarla, los matices aromáticos del Irreverent Ginger Ale conseguían un equilibro perfecto entre notas dulces y agridulces, que se conseguían gracias a sus notas amaderadas y a los toques de jengibre y cítricos.

Un menú (líquido) de lo más completo y excelso que se suma a la propuesta gastronómica que completaban gran variedad de ‘stands’ y ‘foodtrucks’. Un público hambriento y con sed de diversión que ha brindado por todo lo alto y por la música y que ya está poniéndose en fila para la próxima edición, en la que, por supuesto, Royal Bliss, ya tiene asiento reservado.

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