Ahora que, por desgracia, ya no vamos a lucir nuestros cuerpos en bañador, es hora de volver a entregarnos al vicio de los dulces sin ninguna clase de remordimientos. Y una buena forma de seguir viajando, aunque sea a través del paladar, es recorrer las diferentes regiones de España en busca de sus postres más típicos. Un periplo no apto para diabéticos ni para obsesivos de la báscula.

Piononos – Andalucía

En Andalucía son muy golosos. Y muy devotos también… Por eso hemos elegido el Pionono en este recorrido, un pastel cilíndrico creado por Ceferino Isla González, en honor del papa Pío IX por haber proclamado el dogma de la Inmaculada Concepción. Es elaborado tradicionalmente en Santa Fe, localidad cercana a Granada, pero es posible encontrarlo en otras latitudes andaluzas. Se compone de un bizcocho humedecido en jarabe, crema y una coronilla tostada.

Piononos de Granada

Carbayón – Asturias

¡Ay, cómo se come en Asturias! Y aunque a veces es complicado dejar hueco para el postre, merece la pena el esfuerzo… En el apartado dulce, uno de los bocados que más nos gusta es el carbayón, que nació en la ciudad de Oviedo a principios del s. XX. Se trata de una masa de hojaldre cubierta de almíbar (elaborado a base de agua, zumo de limón, azúcar y canela) en cuyo interior esconde una acertada combinación de huevo duro, almendra molida y coñac.

Carbayones de Oviedo.

Castañas de mazapán – Aragón

Nos encontramos ante un delicioso trampantojo muy típico de Huesca. Se trata de un mazapán elaborado por almendras y azúcar, al que se da forma de castaña y se baña parcialmente en un caramelo que se colorea para darle la apariencia de la piel de este fruto. Sorprendente.

Castañas de mazapán, típicas de Huesca.

Ensaimada – Islas Baleares

Vale, no va a ser el gran descubrimiento del año para nadie… Pero es que somos tan fans de una buena ensaimada de Mallorca que no nos hemos podido resistir a incluirlo en esta lista. Por si hay algún incauto que no sabe de lo que estamos hablando o no la ha probado en su vida (¡pobre de él!), diremos que es una masa azucarada, fermentada y horneada, elaborada con harina, agua, azúcar, huevos, masa madre y manteca de cerdo. Puede no llevar ningún relleno o cabello de Ángel. Eso ya es cuestión de gustos…

Ensaimada de Mallorca.

Bienmesabe – Islas Canarias

Saltamos de islas en islas, hasta llegar a las Canarias y meternos entre pecho y espalda uno de sus postres más típicos (y deliciosos): el bienmesabe (no confundir con la receta de pescado, concretamente de cazón, tan habitual en Cádiz). A lo que nos referimos en este caso es al postre de textura espesa, granulosa y untuosa hecho de huevo, almendras ralladas, miel y limón rallado.

Bienmesabe de Canarias.

Sobao pasiego – Cantabria

Tampoco vamos a ganar el premio a la originalidad con este postre, pero la realidad es que ir a Cantabria y no zamparse un sobao pasiego es pecado e incluso –debería ser– delito. Es uno de los productos más reconocidos y comercializados de la gastronomía cántabra (procedente de los Valles Pasiegos, de ahí su nombre) y elaborado a base de azúcar, mantequilla, harina, huevos, una pizca de sal, limón rallado, levadura, ron o anís. Si los mojas en café, cola-cao o leche sola, ya es cosa tuya.

Miguelitos – Castilla-La Mancha

Que tire la primera piedra quien no haya parado alguna vez en una estación de servicio de Castilla-La Mancha y haya salido de ella con el depósito lleno y un par de cajas de Miguelitos bajo el brazo. Y es que es realmente complicado resistirse a la tentación de estos pastelillos hechos a base de fino hojaldre, rellenos de crema y espolvoreados con azúcar glasé. Son originarios de La Roda (Albacete), pero su popularidad trasciende fronteras…

Miguelitos de La Roda.

Yemas de Santa Teresa – Castilla y León

Hay dos cosas que hacen que Ávila sea conocida en el mundo entero (bueno, casi…): su muralla y las yemas de Santa Teresa. A nosotros, por supuesto, lo que nos interesa es esto último…​ Esas pequeñas bolas de color naranja (normalmente expuestas en una tartaleta de papel blanco) que están hechas exclusivamente de yema de huevo, claro, y azúcar. ​

Yemas de Santa Teresa.

Crema catalana – Cataluña

Crujiente por fuera y muy muy cremosa por dentro, así debe ser una buena crema catalana, el postre más imbatible de estas tierras. Y si no es así, es que te están vendiendo otra cosa… Consiste en una crema pastelera con base de yema de huevo que se cubre con una capa de azúcar caramelizado en su superficie. Es muy típico comerla el 19 de marzo, Día del Padre, pero cualquier momento es más que adecuado para entregarnos al placer que supone…

Crema catalana.

Fartón – Comunidad Valenciana

El origen de este delicioso bollo alargado, blando, dulce y absorbente, está íntimamente unido a la horchata, ya que el maridaje de ambos es estratosférico… Aunque al ser ligero y esponjoso (elaborado con aceite de girasol y no con mantecas), lo cierto es que combina perfectamente también con otras bebidas calientes como el chocolate a la taza o el café con leche. Con un buen fartón el éxito de un desayuno o una merienda está garantizado.

Fartons de Comunidad Valenciana.

Sapillo – Extremadura

Puede que el nombre de este postre no sea el más apetecible del mundo, pero creednos que su sabor sí que lo es. Muy popular sobre todo en la provincia de Cáceres, el sapillo es una masa de pan duro remojada en leche con huevo, y aromatizada con limón y canela. Posteriormente, se fríe en aceite de oliva hasta que dora y es habitual que se sirva platitos hondos con leche de su propia cocción.

Sapillos de Extremadura.

Tarta de Santiago – Galicia

Otra Comunidad Autónoma que representa un auténtico paraíso para los foodies. También para los foodies más golosos. Y entre la grandísima variedad de su repostería, destacamos en estas líneas su sacrosanta tarta de Santiago. Sus principales ingredientes son almendras, azúcar, huevos y naranja. Y, por supuesto, su inconfundible Cruz de Santiago que, con tan sólo verla, nos hace salivar.

Tarta de Santiago.

Fardalejos – La Rioja

No sólo de vino vive el riojano (ni los visitantes a estas espléndidas tierras). Y un excepcional broche a cualquier comida puede ser unos fardalejos. Se trata de un dulce de origen árabe que comenzó a producirse en la localidad de Arnedo hace más de mil años. Consiste en un recubrimiento de hojaldre muy fino con un relleno semejante al mazapán (aunque más ligero) compuesto de huevo, almendras molidas, ralladura de limón y azúcar.

Rosquillas de San Isidro – Madrid

Dentro del universo gastronómico castizo, estas rosquillas no pueden faltar en nuestra mesa, sobre todo durante el mes de mayo en general y en la festividad de San Isidro, patrón de Madrid, en particular. Se dividen en dos afamadas clases: tontas y listas. Su composición en realidad es la misma, y tan sólo difieren en su acabado: las rosquillas tontas no llevan ninguno, mientras que las listas van bañadas con un azúcar fondant.

Rosquillas de San Isidro.

Paparajotes – Murcia

Murcia is different. Y los paparajotes también lo son. Es su postre más típico, que homenajea a su espléndida huerta murciana. Están ​hechos con hojas de limonero (¿con qué iba a ser si no?) recubiertas con una masa elaborada básicamente con harina y huevo que se fríen y se espolvorean con azúcar en polvo y canela. Si nunca los has probado, ya estás tardando. No dejan indiferente a nadie. Y crean adicción.

Paparajotes de Murcia.

Goxua – País Vasco

Podríamos pensar que su nombre viene de ‘gocho’, pero en realidad en euskera significa, simplemente, dulce. Su origen hay que buscarlo en Vitoria, y puede que la receta varíe significativamente de una región a otra del País Vasco. Con una apariencia que nos recuerda a las natillas o la cuajada, generalmente se elabora con nata, bizcocho, crema pastelera y caramelo líquido. Buenísimo.

Goxua del País Vasco.

Tortas de chanchigorri – Navarra

¡Gora San Fermín! ¡Y gora txantxigorri! Nos referimos a uno de los bocados dulces más característicos de la cocina navarra tradicional. Tienen forma redonda, y se elaboran a base de materiales grasos a partir de residuos fritos de la manteca de cerdo, masa de pan y azúcar. Se comercializa sobre todo en otoño… Así que aprovecha.

Tortas de chanchigorri de Navarra.

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