Tostadas, tortitas, bocadillos, huevos revueltos o fritos –con bacon, que es sagrado–, zumos, batidos, boles de fruta, yogur… son algunas de las recetas que componen el rutinario universo de las mañanas, y qué rutina más bonita esa del desayuno. Dicen que es la comida más importante del día y nosotros les vamos a creer, todo sea por saborear una rebanada de pan con mantequilla experimentando un reconstituyente café matutino.

Todas esas sensaciones que le despiertan a uno los desayunos, la belleza y lo satisfactorios que resultan, fueron la inspiración para que Claudia Polo y Blasina Rocher les rindieran tributo en un libro que ilustran e incluye idílicos fotogramas con un cuidado estilo y apetecible resultado.

“Nos conocimos por redes y después de hablar y darnos feedback sobre nuestro trabajo surgió la idea de hacer un fanzine, pero decidimos saltar a lo grande y pasar directamente al libro”, cuenta Claudia Polo sobre la semilla que dio como fruto su primer libro Mañanitas: Desayunos y rituales. Ella estudió Gastronomía y Artes Culinarias en el Basque Culinary Center y su corazón ya le latía por la comida. Por su parte, Blasina Rocher es una artista autodidacta que no le teme al color y pincela miscelánea floral y frutal que da gusto.

Su historia terminó de fraguarse en un café, desayunando, ¿cómo si no? Después de acotar un poco la temática y tras dos duros pero gratificantes años de trabajo, comenzaron a llenar estanterías hablando de los rituales que envuelven al desayuno.

Están a falta de “100 ejemplares para acabar la primera edición y de cara a diciembre publicaremos la segunda”, confiesa Claudia, quien en Instagram, bajo el pseudónimo @Soulinthekitchen, comparte un sinfín de momentos dispuestos a hacer a cualquiera salivar. No sólo contenido del libro, sino recetas, recomendaciones y otras ocurrencias varias.

Una pequeña gran muestra de la esencia que ella vuelca en este manual del desayuno; en él Claudia desvela ideas en forma de receta, comparte consejos de aprovechamiento y para que aboguemos por el consumo consciente, comenzando por la compra; y lo hace junto a Blasina con el lenguaje de la ilustración y la fotografía. “Blasina se encarga de los dibujos, juntas nos encargamos de la fotografía y la dirección artística”, señala Claudia, coautora junto a Blasina.

Señala también que el libro no está hecho únicamente para salivar y dejarse seducir por alegres interpretaciones de escenas en torno a un desayuno –la despensa, la nevera, una mesa bien puesta donde no faltan flores recién cortadas y fruta fresca, una licuadora a punto de exprimir el jugo que te llena de vida y, por supuesto el huerto de donde nacen estas frutas y verduras que lo componen–, “aunque hablamos de recetas es importante que se queden con los conceptos y herramientas para llevarlos a cabo”, advierte la joven de 22 años, también viene cargadito de mandamientos para que lo hagamos de forma consciente.

Todo un manual para cuidar nuestra relación con la comida, nuestro cuerpo y entorno. Y lo cierto es que todo respecto al libro es consciente, se trata de un proyecto autogestionado. “Lo vendemos en nuestra web y se distribuye a través de Koiki, una empresa de transporte sostenible que comparte nuestros valores”, asegura.

Capítulos dulces y salados, con mucha miga y azúcar moderada que nos conducen hasta la cocina a encender el tostador, el mismo al que recurre Claudia con frecuencia. Ella es “muy de tostadas por la mañana, un capítulo que me encanta”.

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