Diego Cabrera es uno de los bartenders más relevantes de nuestro país. De origen argentino y licenciado en Comercio Exterior llegó a la coctelería de forma casual en su Buenos Aires natal. Afortunadamente para nuestros paladares se convirtió rápidamente en su pasión. Veinte años más tarde no para de acumular éxitos: el premio al mejor profesional de la coctelería por parte de la Real Academia Española de Gastronomía en 2018, el 22º puesto en la lista de los 50 mejores bares del mundo con Salmon Guru… y sigue. 

Cabrera es un incuestionable referente de tendencias mundiales en mixología y con con este calor no hemos podido resistirnos a preguntarle sus recomendaciones más tradicionales y refrescantes.

Clásicos reinventados

Los clásicos son esos cócteles de tres o cuatro ingredientes que todo el mundo conoce y cuyas variaciones tienden a darse más por marca que por otra cosa, pero para Cabrera siempre hay posibilidad de darle una vuelta más. Así un Margarita -tequila, triple seco y jugo de lima o limón- pasa a ser un conjunto de sensaciones si se le añade, por ejemplo, un par de huevos y un limón agridulce. “Tendrás una versión más aterciopelada y amigable”, explica. 

Otro ejemplo, el Negroni -ginebra, campari y vermut rojo-. ¿Cómo conseguimos darle una vuelta? El quilmeño nos da pistas: “¿Por qué no tequila blanco en vez de ginebra o una ginebra más aromática?”. Y si además lo maceras con unos orejones de albaricoque y chile tailandés… riquísimo. 

Para los más atrevidos 

Todo se puede combinar. Con esta filosofía el argentino indica que aunque hay combinaciones de elementos más aromáticas que otras si incluyes un tercer elemento que coordine con los primeros, funcionará. “Quizá A con B no puede combinar pero si agregas C sí lo hará”. 

Cómo saber qué juntar es la parte difícil. “Es cuestión de práctica, conocimiento y tiempo”, comenta. De los más arriesgados a los que se ha enfrentado destaca el cóctel de aceite de oliva y el de queso. ¿Te atreverías?

De reunión con amigos

Aquí el orden de factores sí altera el producto. Así que recuerda, si tienes pensado sorprender con algún cóctel este fin de semana el momento es clave. 

Una buena forma para abrir el apetito sería un cóctel de la familia de los negroni, pero si te quieres complicar un poco más, deslumbra con un cóctel de Jerez “un poco más risueño” de lo habitual. Tequila, zumo de limón, agua de azahar y por supuesto vino de Jerez, les encantará.

Sin alcohol, por favor

Los mocktails son una tendencia de consumo en auge. Estos cócteles son relativamente “más exigentes que una mezcla con alcohol”. Además de que hoy en día casi cualquier cóctel tiene su versión soft. ¿Cómo dar con la llave para evitar que queden planos? 

Cabrera pone el foco en los cócteles San Francisco -naranja, limón, piña, melocotón y granadina principalmente-, un equivalente en muchos lugares a decir directamente “cóctel sin alcohol”. Su sencillez hace de él un gran abanico de posibilidades: “nosotros lo utilizamos con frutos exóticos, picante, productos destilados sin alcohol y hasta vermut sin alcohol”. Ahora es tu turno, no seas tímido y prueba.

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