Parece que en Italia la nueva moda es sustituir los euros por pizza cuando se trata de pagar la pensión de manutención a los hijos.

El tribunal de Padua ha permitido que un padre divorciado pague los 400 euros de pensión a su hija en pizzas y no en dinero tras demostrar que estaba pasando un momento económico muy delicado y que su única forma de tener alimentada a su hija sería a través de las pizzas del local en el que en ese momento trabajaba.

El pizzero Nicolo Toso ha conseguido que un juez falle a su favor en el divorcio con su esposa en el año 2002, permitiendo a este hombre hacerse cargo de la pensión de manutención de su hija en vez de con dinero con pizzas, calzones y demás elaboraciones italianas.

Y, por si fuera poco, la exmujer tiene que pagar ahora al padre de la niña una pensión mensual de 300 euros ya que la menor ha comenzado a vivir con el padre.

¿Permitirá el juez que esta madre pague los 300 euros con comida?

¿Qué será esta vez?