Ricardo Vélez, uno de los pasteleros más reputados del país, la presentaría primero en la pasada edición de Madrid Fusión. Una palmera crujiente, cubierta de una fina capa de chocolate en la que trabajó durante los meses previos a su debut, perfeccionando la técnica hasta llegar a sacralizarla con la ayuda del científico Javier Fontecha.
Descrita por él mismo -y por muchos- como ‘la mejor palmera de chocolate del mundo’, esta reliquia pastelera es diferente a las demás. Se elabora con manteca de cerdo ibérico de Guijuelo, en lugar de la mantequilla tradicional, y se vende por 16 euros la unidad.
El también conocido como ‘chef del cacao’, que expone sus obras en Moulin Chocolate, logró esculpir la palmera con un 70% de chocolate, en la que en lugar del clásico glaseado, el mismo hojaldre sabe a chocolate debido a la integración de pasta de cacao 100%. La fina cobertura de chocolate envuelve la palmera, y le ofrece ese crujiente característico.
Tras pasar de manera exclusiva para los socios de Club Matador, la palmera se “democratiza” y llega a una pop-up en Chueca, abierta de las 13 a las 20 horas en San Marcos 32, colindante a su tienda de Macaron Glace. También estará disponible en algunos de los establecimientos de Club del Gourmet de El Corte Inglés a partir del 18 de marzo, ampliando la trayectoria del gran proyecto de 2026 de Vélez con el que reivindica la manteca de cerdo ibérica frente a la mantequilla francesa.