El pa amb tomàquet es uno de los platos más reverenciados de la gastronomía catalana, ¡y desencadena ardientes debates por todo el mundo! Ni siquiera se libra de la suculenta polémica The New York Times, que hace unos días publicó una controvertida receta de Pan con tomate en su Twitter, provocando que sus más fervientes seguidores se hayan puesto en pie de guerra solo con leer su nombre.

“Pan con tomate no existe”, defendía @neusparce. “Por favor, respetad el nombre catalán original del plato: pa amb tomata o pa amb tomàquet. Gracias!”, replicaba @XaviRamiro. “El origen es murciano, los trabajadores lo llevaron a Cataluña, amigo”, le contestaba @laliantarebelde. “Hay tantas cosas mal en este vídeo que no sé ni por dónde empezar”, sentenciaba @OFerrerons.

El tweet de la discordia

Desde luego, no deja a nadie indiferente. Juzgad vosotros mismos…

Los tuiteros han dictado sentencia: no perdonan esos ajos untados con impúdica alevosía, los sacrílegos tomates cherri añadidos al final de la receta, ni tampoco el castellanizado bautismo. Aunque consideramos justo apuntar -sí, es posible que nos vaya la marcha- que los orígenes del platillo no están tan claros como se podría presuponer.

Cuestión de raíces

@vigilant_cat contestaba a The New York Times con esta evocadora imagen.

El pan con aceite ya se consumía en la Antigua Grecia, y es bastante probable que desde que el jugoso tomate fuera introducido en nuestro país allá por el siglo XVI, algunos visionarios mediterráneos ya experimentaran restregándolo sobre el pan y derramando un chorrito de aceite de oliva por encima. Aunque el primer testimonio escrito sobre el pa amb tomàquet data de 1884, según apuntaba el periodista y gastrónomo Néstor Luján.

Leopold Pomés recoge esta afirmación de Luján en su libro Teoria i pràctica del pa amb tomàquet, y también una reveladora -y verosímil- teoría: “El pa amb tomàquet fue inventado por nuestros payeses para ablandar y aliñar las rebanadas de pan seco en verano y para aprovechar la abundancia de tomates en un momento determinado de la cosecha”.

Pero como sucede con varios de los platos más emblemáticos de nuestra gastronomía, la unanimidad es una utopía. Y hay quien reivindica que el pa amb tomàquet… ¡es murciano!

La Receta

Os contamos cómo preparar el auténtico pa amb tomàquet. Foto: La Rambla Barcelona

La polémica -igual que una buena venganza- se sirve mejor fría. En cualquier caso, son muchas las regiones de España que devoran sus diferentes variaciones (desde Aragón hasta Andalucía).

Si estáis pensando en tentar a la suerte y preparar el pa amb tomàquet más ortodoxo -absolutamente irresistible, por cierto-, os dejamos algunas pistas: elegid unas buenas rebanadas de pan payés -o pa de pagès– y tostadlas, restregad ajo (opcional) y tomate (mejor si es de rama o de colgar) hasta empapar el pan, añadid la sal… ¡y rematad con un chorrito de aceite de oliva virgen extra!

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