Nos atrevemos a decir que los míticos recipientes Tupperware están presentes en todas las cocinas del planta: desde la tuya misma hasta la de un restaurante de tres estrellas Michelin. Su llegada al mercado, a mediados del pasado siglo XX, supuso toda una revolución doméstica, al permitir almacenar y organizar los alimentos como nunca antes se había conseguido gracias a las excelentes propiedades de los materiales con los que estaban fabricados. Repasamos la historia del Tupperware, desde que fuera concebido y comercializado por el visionario Earl Tupper haya hoy, que hasta Alberto Garzón, actual ministro de Consumo, acaba de lanzar una campaña con consejos para hacer un buen ‘tupper’: «Como en casa no se come en ningún sitio».

Los orígenes del Tupperware

Como ha sucedido tantas y tantas veces con artículos que han terminado siendo de gran consumo, los orígenes del Tupperware están relacionados con la industria militar. Al menos los materiales que lo componen. Poco antes de su lanzamiento al consumidor en 1946, materiales similares a los utilizados por Earl Tupper se destinaron principalmente al armamento de guerra. Sin embargo, su versatilidad y conveniencia hicieron que este material fuera ‘milagroso’, revolucionando el uso de plásticos en la década venidera.

Earl Tupper, creador de Tupperware.

El primer producto desarrollado en la historia de Tupperware se conoció como Tazón Maravilla, que ofrecía beneficios únicos en comparación con los envases tradicionales: resultaba más ligero y menos propenso a romperse en comparación con el vidrio y la vajilla tradicional.

Con el inicio del baby boom de la posguerra, las mujeres se dedicaban a cuidar de sus familias. Así nació la llamada ‘cocina Tupperware’, bien organizada y ordenada, que presentaba una variedad de recipientes que reemplazaban el envase común, con el beneficio de mantener los alimentos frescos por más tiempo.

Fue en 1946 cuando Earl Tupper tuvo la gran revelación: introdujo las revolucionarias tapas herméticas basadas en las de los botes de pintura –que evitaban que el contenido se secara– y las adaptó para que pudieran crear el mismo efecto en los alimentos, evitando que perdieran calidad y sabor cuando se guardaban en el frigorífico.

Las Parties Tupperware

A pesar de su naturaleza innovadora, la cosa no terminaba de arrancar del todo en sus inicios… los productos no se vendieron como se esperaba. Se distribuyeron principalmente en ferreterías y otros puntos de venta; sin embargo, el consumidor necesitaba la demostración para comprender cómo funcionaban.

Fue Brownie Wise quien, en 1948, vio el gran potencial de estos productos y presentó una forma más eficaz de llegar a los consumidores. Así nacían las legendarias Party Tupperware, demostraciones de los beneficios de la revolucionaria tapa en los hogares, algo que impulsó notablemente las ventas. Las demostraciones impulsaron las ventas, ya que explicaban los beneficios de su revolucionaria tapa.

Este sistema retiró los Tupperware de los estantes de las tiendas, implementando así la venta directa. Vender a través de la “reunión Tupperware” se volvió bastante atractivo, especialmente para las mujeres, ya que en ese momento tenían muy pocas oportunidades profesionales.

En los años 60, surgieron nuevos cambios sociales que llevaron a Tupperware a innovar. Aparecieron líneas de organización, transporte e incluso juguetes, como fue el caso del icónico Bolín. Poco a poco, introdujo otros productos domésticos diseñados para mantener la cocina organizada y facilitar la preparación de recetas.

Tapperware: una historia de innovación

Lo cierto es que Tupperware no ha dejado de innovar a lo largo de su historia. Por ejemplo, cuando gracias a los avances de la medicina aumentó la esperanza de vida, la compañía lanzó una nueva tapa que facilitaba su apertura para dedos de menos ágiles de los ancianos, cada vez más numerosos en la sociedad.

Por otro lado, con la aparición del microondas y su integración en las cocinas, Tupperware también desarrolló productos dedicados a hornos convencionales y microondas, como la Línea UltraPro, que permitía cocinar o calentar alimentos para toda la familia con mayor facilidad. ¡La aceptación fue inmediata!

En la década de los 80, se introdujeron más productos en el mercado con el objetivo de ahorrar tiempo a las personas. El Micro Urban fue diseñado para cocinar al vapor en el microondas dos comidas al mismo tiempo.

Además, en respuesta a las incipientes preocupaciones medioambientales, los productos Tupperware presentaron alternativas a los envases desechables.

Así como los primeros productos desarrollados por Earl Tupper revolucionaron el almacenamiento y la preparación de alimentos, desde los años 90 hasta hoy la oferta de Tupperware se ha ido diversificando, y la marca ha extendido su producción a todo tipo de utensilios de cocina, como peladores o coladores, entre otros. Y estamos seguros que ‘el Tupper’, el de toda la vida, seguirá acompañándonos durante muchos muchos años más.

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