Nosotros hacemos mucho eso de quedarnos a comernos las uñas en casa porque el sitio al que queremos ir está hasta los topes. Comer a disgusto no es opción y para comer de pie, a empujones y librando una batalla por mantener la dignidad entre salsas, lamparones y la defensa del sitio que tenemos para evitar una avalancha sobre la tapa, la copa y nosotros mismos, mejor nos quedamos en casa, viendo una película que no nos interesa y comiendo las sobras del día anterior que nos interesan menos todavía. Así que esta nueva misión de Google Maps venía siendo necesaria desde hace muchos años, al menos desde que a nosotros nos dio por salir a al calle a tapear.

Todo apunta a que Google Maps le gusta un buen plato de comida en un ambiente relajado tanto como a nosotros, que no es amigo de las aglomeraciones una vez sentados a la mesa, así que su nuevo trabajo va a ser informar  de lo lleno que pueda estar un local para que nos evitemos darnos el paseo en balde.

La utilidad de esta opción de Google Maps es que la información la emite en tiempo real, de manera que no trabaja con estadísticas ni porcentajes, sino con información en directo, y todo gracias a una actualización que proporciona datos en vivo sobre un local previamente sugerido por nosotros.

¿Quieres más? Toma más. Esta herramienta también nos ofrece una estimación muy rigurosa sobre el tiempo de espera que tiene el local para conseguir mesa.