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¿Es el veganismo una cuestión de clase?

Billie Eilish reabre el debate acerca de los supuestos privilegios del veganismo.

A pesar de las críticas a las que se iba a enfrentar, Billie Eilish, como activista y vegana que ha usado siempre su voz para defender los derechos de los animales, concedió una entrevista a la revista Elle en la que -entre muchas otras- respondió a la pregunta de: «¿Por qué causa estarías dispuesta a dar la vida?».

En lugar de blanquear la respuesta o contestar de manera superficial, la artista quiso ponerlo todo sobre la mesa: «Comer carne es intrínsecamente incorrecto»; «hay dos cosas que no pueden coexistir: el amar tanto a los animales y comer carne», continuó. «Lo siento: puedes comer carne, adelante, puedes amar a los animales, pero no puedes hacer ambas cosas». Pero, ¿es realmente así? ¿Es ser vegano ser superior o mejor persona que el resto?

@ellemagazine

@BILLIE EILISH gives her hot take on eating meat: “You can eat meat, go for it. You can eat animals. But you can’t do both.”

♬ original sound – ELLE (US)

Tras hacerse pública la entrevista, el veganismo se comió el debate online, desencadenando críticas y comentarios en torno al bienestar animal, el medioambiente, la accesibilidad, la salud o los privilegios que supone formar parte de este movimiento o filosofía que trasciende el mero consumo.

Al percatarse de la oleada de detractores que estaba teniendo, la cantante respondió a su comunidad con una serie de vídeos de mataderos -en stories de Instagram- con los que reflejó una de las realidades más drásticas detrás del capitalismo y la industria ganadera. «Ve a ver un par de documentales y algunas imágenes de lo que se les hace a los animales que dices amar y de cómo afecta eso al planeta que también finges amar. Si te ha resultado difícil ver esas imágenes, te animo a que, por favor, te mires a ti mismo. Estoy tan harta de que defender a los seres vivos o sentir empatía por ellos sea motivo de polémica. Por favor, seguid viviendo en un estado constante de disonancia cognitiva y negación, e intentad convenceros a vosotros mismos de que no estáis viviendo una mentira».

A raíz de la sucesión de reflexiones e imágenes, el veganismo reabrió la conversación en internet en torno al privilegio que supone se vegano; puesto que «implica una mayor capacidad económica, tiempo y acceso a ese tipo de alimentos», además una educación previa a la que la mayoría de la clase baja-media no ha tenido acceso. En cambio, para muchos otros, en lugar de verlo desde su limitación, lo hacen bajo una perspectiva ética contra la explotación animal, proponiendo una dieta repleta de alternativas -como las frutas, las verduras o las legumbres- que poder adaptar sin grandes recursos monetarios o «status».

No obstante, al tratarse aún el veganismo de una práctica ‘minoritaria’, hace que sus productos sigan siendo insuficientes para que sus precios se democraticen a la altura que el resto de artículos cárnicos o lácteos que alimentan a las masas.