Personajes

El sándwich favorito de Jackie Kennedy fue todo un clásico

Descubre cuál fue el snack por el que sentía debilidad la primera dama de los EEUU.

Jackie Kennedy convirtió la Casa Blanca en un símbolo de elegancia, sofisticación y estilo durante los años sesenta. Su influencia marcó la moda, la cultura y también la manera de entender las grandes recepciones oficiales. Pero detrás de esa imagen impecable había hábitos mucho más sencillos, también en la mesa.

A lo largo de los años, René Verdon, chef de los Kennedy durante la presidencia de John F. Kennedy, compartió algunos de los platos favoritos de la primera dama. Y entre recetas francesas y cenas de Estado, había un clásico inesperado que Jackie nunca dejó de pedir: el sándwich de queso fundido.

La información aparece en el libro «In the Kennedy Style: Magical Evenings in the Kennedy White House«, donde Letitia Baldrige, responsable de protocolo social de la Casa Blanca, explica que Jackie sentía debilidad por los grilled cheese sandwiches desde pequeña. Mientras el presidente prefería sopas calientes, especialmente la sopa de almejas de Boston, ella recurría a este clásico sencillo y reconfortante.

El escritor Alex Prud’homme también habló de las costumbres culinarias de la familia Kennedy en «Dinner with the President: Food, Politics, and a History of Breaking Bread at the White House». Según recoge en el libro, Jackie desayunaba zumo de naranja, tostadas con miel y café con leche desnatada, mientras que para comer solía elegir un caldo ligero y un sándwich pequeño de queso fundido preferiblemente.