El empresario suizo Ivan Levy (Zúrich, 1957) descubrió Mallorca en los 70, durante unas vacaciones en la isla con tres amigos. Tenía 16 años y muchas ganas de juerga. «Hacíamos carreras con un Seat 500 por la carretera de Deià y tomábamos tapas en Bens d’Avall, un restaurante situado en las colinas de Sóller. Pero, para ser sincero, de lo que más me acuerdo es de la sangría que probé por primera vez», explica entre risas este filántropo de origen judío.

Lógicamente, sus gustos han evolucionado: ahora prefiere un buen Cabernet Sauvignon y el excelente aceite de oliva biodinámico que él mismo produce en Son Naava, la finca mallorquina que compró en 2010. Aficionado a la buena mesa, también es copropietario del restaurante Fera Palma junto al chef austriaco Simon Petutschnig.

Hijo de unos comerciantes de calzado de Zúrich, aquel inquieto adolescente que aborrecía estudiar fue enviado a un internado inglés, estudió Económicas, trabajó en una empresa de transportes internacional de Londres y en 1983 montó con su mujer, la interiorista india Sheela Levy, la primera franquicia de The Body Shop en Suiza. “Fue la mejor decisión de mi vida”.

Acabó teniendo en propiedad 50 tiendas de la conocida cadena de cosméticos. Hasta que en 2009, tras sufrir un ataque al corazón –lleva implantados tres stent–, decidió venderlas al grupo de supermercados suizo Coop, convirtiéndose en millonario.

Alto y corpulento, vestido con un blazer azul y unas zapatillas blancas que le otorgan un aire juvenil, Levy ha venido a recogernos al aeropuerto de Palma en su coche deportivo híbrido. Podría conformarse con disfrutar de una jubilación dorada, pero a sus 65 años prefiere complicarse la vida invirtiendo en negocios de lo más variopinto. Sus intereses están relacionados con el transporte, la promoción inmobiliaria, la hostelería e incluso las redes sociales.

“Para mí, lo importante es intentar ser el mejor en lo que haces, no el más rico. Las personas a las que sólo les interesa el dinero, que son avariciosas, en realidad son very poor rich people (ricos muy pobres)”, comenta el presidente ejecutivo de EEA Helicopter Operations BV, una compañía de helicópteros al servicio de la industria petrolera. Siempre abierto a nuevas oportunidades, desde 2021 es presidente de Realfluencers.com, una plataforma online que conecta a celebridades con empresas e individuos.

Cuando compró la finca Son Naava (8 hectáreas), en Montuiri, sólo había 500 olivos, pero decidió plantar otros 2.500, asesorado por el ingeniero agrónomo Carlos Feliú. El coche se detiene en la finca de su amigo mallorquín. Perteneciente a la 9ª generación de agricultores, este hombre apegado a su tierra es el propietario de C’an Feliú, un agroturismo de Porreres donde se produce el aceite biodinámico Son Naava.

“Nuestra primera cosecha fue en 2013. Al principio llevábamos la aceituna a una cooperativa, pero no podíamos controlar la calidad e Ivan Levy invirtió 300.000 euros en nuestra propia almazara. Hoy, nuestro oliva virgen extra 100% arbequina es el único de Mallorca con certificación ecológica Demeter”, explica Carlos mientras prepara una paella. De momento, la producción anual es de unas 20.000 botellas, a unos 10-12 € por unidad.

Dentro de la finca de Carlos Feliú hay 18 hectáreas dedicadas a viñedo. En la bodega familiar del s. XVIII no solo elabora sus propios vinos, sino también los cuatro que llevan la etiqueta Son Naava. Míster Levy prefiere el Cabernet Sauvignon, “a ser posible combinado con carne de wagyu”.

Para él, un buen restaurante es como un teatro donde todo debe funcionar a la perfección; con esa idea se asoció con el chef Simon Petutsching para abrir Fera Palma, un elegante espacio de la calle Concepció especializado en comida mediterránea-asiática. Su mujer, experta en feng-shui, se encargó del interiorismo del local, decorado con piezas de artesanos contemporáneos locales como Toni Garau.

¿Sueña con conseguir la estrella Michelin? “La merecemos y la conseguiremos”, afirma con rotundidad este nómada global preocupado por mejorar el mundo: si en Mallorca colabora con la asociación Dignitat i Feina del padre Tomeu Pastor, en Reino Unido fue presidente de Magic Bus Foundation –una asociación que proporciona educación a niños vulnerables de la India– y ha fundado la sucursal de Myanmar.

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