Todo foodie que se precie debe de tener hoy una cita marcada en el calendario sí o sí: cada 16 de octubre se celebra, gracias a la Federación Internacional de Panaderos (UIB), el Día Mundial del Pan, una fecha que pretende promover el consumo del que es uno de los alimentos más representativos de la dieta española, así como dar a conocer su valor nutricional e importancia en la vida diaria de los ciudadanos.

Este preciado producto nos acompaña desde tiempos inmemoriales y a todas horas (en el desayuno, a media mañana, en la comida, la merienda, la cena)… y los beneficios de comerlo son muchos. Sin embargo, la calidad de las piezas que campan a sus anchas por las cadenas de panaderías industriales de nuestro país (y también por las gasolineras) deja mucho que desear. Pero que no cunda el pánico: aún hay quienes se atreven a nadar a contracorriente para reivindicar el valor de las hogazas bien hechas, las de verdad, esas que denotan mimo y respeto por el producto.

Masa madre, naturalidad y artesanía, las claves de The Rustik Bakery

Y es esa, precisamente, la filosofía bajo la que trabaja The Rustik Bakery, la marca que Bimbo lanzó hace cinco años y cuyos productos se elaboran a base de ingredientes naturales. ¿Quién no está de acuerdo con que en estos tiempos en los que casi no tenemos tiempo ni para respirar es necesario, y mucho, detenerse un momento para poner en valor el sosiego? La firma experta en panes lo sabe de sobra… y, por eso, reivindica el placer de comer lento, aboga por un estilo de vida que deja de lado el estrés para disfrutar de cada ingrediente y apuesta porque sus fórmulas sean de más calidad y lo más naturales posibles.

Sus panes se amasan, reposan y cuecen (en horno de piedra) sin prisas. Y lo más importante: dejan fermentar su masa madre durante 14 horas, utilizando el tiempo necesario para hacer un buen pan. Es la razón por la que los suyos se conservan durante más tiempo sin necesidad de añadir conservantes ni aditivos… y por eso, entre tantas otras cosas, la marca ha conseguido posicionarse como un auténtico must para muchos parroquianos que ya no quieren prescindir de su delicioso sabor y su esponjosa textura.

Ofrecen medias hogazas, hogazas enteras, barras y panecillos. Y cuentan con diferentes variedades (masa madre blanca, masa madre con cereales, quinoa, chía y espelta, centeno y pipas…), todos hechos siguiendo el método tradicional: amasado lento, largas horas de fermentación, masa madre e ingredientes 100% naturales. Un lujo.

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