Actualidad

Cuando el restaurante se convierte en la nueva pasarela

El zeitgeist de la moda se encuentra ahora en distintos espacios gastronómicos de referencia.

Haz clic aquí para leer la versión en inglés.

Mientras se celebraban las Semanas de la Moda en capitales europeas como París, Londres o Milán, los paparazzis, medios e internet, en general, parecían girar el foco hacia los looks que Taylor Swift o ASAP Rocky lucían al salir a comer o cenar con sus respectivas parejas.

El estilo se sirve ahora en grandes dosis en los restaurantes de culto de Nueva York, a través de bufés infinitos de tendencias vestidas por la élite o los famosos, que convierten sus aceras en pasarelas improvisadas en las que se inspira el mundo del diseño.

Una sinergia establecida entre moda-gastronomía que se retroalimenta constantemente, y por la que, tal vez, la gente de la industria, especialmente astuta, está asociándose oficialmente con esos nuevos lugares de visita obligada.

Se tratan de restaurantes en los que conseguir mesa quizás sea más difícil que ocupar el front row en algún desfile, desplegando ‘shows IRL’ en los que todo el mundo tiene hambre de ver y ser visto, con sus outfits de Jacquemus, Saddle Bags de Dior o mules de Martine Rose.

Del pasado al futuro

Y es que, los locales de moda de Nueva York siempre han sido hervideros estéticos: desde Halston y Jackie O. en Elaine’s hasta Marc Jacobs y Kate Moss fumando en el Café Tabac. Ahora, enclaves quizás más inesperados como Sushi Park, generan obsesión entre los celebrities y se convierten en escenarios sobre los que Beyoncé y Jay-Z, Harry Styles, Zöe Kravitz o Kendall Jenner y Bad Bunny sirven sus mejores looks.

Entre esas grandes instituciones culinarias se encuentra el mítico restaurante italiano Carbone, frecuentado por iconos de estilo y/o la comunidad artística como Bad Bunny, quien incluso rodó allí un videoclip. Por no hablar de Rihanna y ASAP Rocky, que también han protagonizado en su entrada diversos momentos icónicos de la moda.

El rapero celebraría en este restaurante neoyorquino su 35 cumpleaños con Rihanna, quien lució para la ocasión un top de tul con un elegante conjunto de pantalón y botas, mientras Rocky optó por un look de vaqueros y jersey gris, combinado con un blazer de cuadros beige y un enorme bolso rosa de Bottega Veneta.

Los restaurantes se transforman entonces en las nuevas pasarelas de la era moderna, que canalizan un fuerte poder estético capturado por todas las miradas. Una estela que parece evocar por excelencia Taylor Swift en enclaves gastronómicos de referencia como Waverly Inn, Catch Steak, Nobu o Prime Social.