La difusión de este vegetal no es demasiado notable, aunque hay áreas de Asia y Europa que no pueden resistirse a comerlos a diario gracias a sus beneficios.

Los canónigos tienen un alto y rico contenido en vitaminas, como A, C y B6, además de contar con carotenos, fósforo, hierro, ácido fólico y potasio entre otros nutrientes igual de importantes.

Aunque estamos acostumbrados a comerlos formando parte de ensaladas o como guarnición de carnes, su presencia en cremas y purés también es considerable.

Como cualquier vegetal, pero elevado a la máxima potencia, los canónigos son digestivos y, lo más importantes, depurativos, por lo que si hemos tenido un día de excesos gastronómicos, podemos cerrar el día limpiando el organismo con este vegetal.

Su sabor suave, limpio y fresco hace de este vegetal uno de los ingredientes aptos tanto para el día como para la noche.

Tienen una buena acción sobre el sistema nervioso: ayudan a relajarse y a calmar la ansiedad.