No es un sueño delirante ni una broma de muy buen gusto aliñada con tomate y albahaca, no. Más bien es la conclusión a la que ha llegado un estudio italiano y que tenemos intención de empezar a poner en práctica ya mismo.

Esta noticia nos viene como agua de mayo porque al final, y ya casi metidos en julio, sí vamos a llegar a tiempo a la operación bikini/bañador, bajando unos kilos mientras disfrutamos con nuestro plato de comida preferido: la pasta.

“Comer pasta no engorda y hasta disminuye las posibilidades de convertirnos en obesos”, es la conclusión a la que ha llegado un exhaustivo estudio italiano sobre las ventajas del consumo de pasta. Un estudio realizado en el IRCCS Neuromed Institute y publicado en la revista Nutrición y Diabates que, además de contar con una investigación, se ha completado con una encuesta realizada a más de 23.000 personas, a las cuales se les ha preguntado por su peso posterior a comer pasta.

El titular de este estudio podría ser el siguiente: La pasta no engorda y reduce la masa corporal de cadera y cintura.

Así que no tenemos de qué preocuparnos si se nos despierta el antojo de pasta día sí y día también, aunque, obviamente, se presupone que esta conclusión va ligada a recetas poco calóricas con ingredientes frescos y naturales.