¿Te apetece un bombón? Seguro que sí, pero no esperes encontrar un intenso sabor a chocolate y relleno de praliné bajo su envoltorio. Nos estamos refiriendo a un bombón salado, así que ve preparando el paladar para probar una nueva versión, menos golosa de lo habitual, de un bombón pero tan adictiva como los que acostumbras a comer.

Ingrediente:

  • 3 patatas pequeñas.
  • 200g de queso cheddar que funda bien.
  • Sal.
  • 1 huevo.
  • Pan rallado.
  • Pimienta molida.

Preparación:

Lavamos bien las patatas y las ponemos a hervir (con piel) en una olla con un poco de sal.

Cuando tengamos las patatas en su punto exacto, intentaremos que no estén muy blandas para poder manejarlas mejor, las retiramos del fuego, retiramos el agua y dejamos enfriar.

Al dejar enfriarlas nos será más fácil manejarlas. Las partimos por la mitad y las vaciamos sin ahondar mucho para que no se rompan, lo justo para introducir en el interior (hueco) el queso cheddar cortado en pellizcos.

Juntamos ambas mitades, las pasamos por huevo y después por pan rallado y las freímos a fuego alto para que quedan crujientes y agarre bien el pan.

Retiramos del fuego, dejamos escurrir y servimos como aperitivo.