Sentado en una de las mesas que hay bajo la procesión de troncos que cuelgan del techo de Art & Sushi, el japonés más moderno de Malasaña, el emprendedor y empresario Javier Muñoz Lazaga charla relajadamente con la encargada del restaurante. Sobre cómo va a ser el nuevo aire que quiere darle al local (¿cojines nuevos?) y sobre otras tantas cuestiones que le rondan la cabeza… mientras nos espera. Hemos quedado allí con él para que nos hable sobre el nuevo proyecto que tiene entre manos: es el fundador de la prácticamente recién nacida (en octubre cumple un año) firma vinícola Cría Cuervos.

Pero nosotros (fotógrafo y servidora) no somos los únicos que acudimos a la cita. Pocos minutos después, Fonsi Nieto también atravesó la gran cristalera del establecimiento: él es el nuevo socio de la marca. El expiloto de motociclismo español y Dj ha entrado a formar parte de un equipo al que pertenecen también el futbolista español Pedro Obiang, que milita en la Serie A, en las filas del Sassuolo, y el Dj Sandro Ávila, que ofrece el punto de vista cultural al proyecto.

«Sandro es íntimo amigo mío desde hace muchos años y el día que conocí a Javi y a Pedro tuvimos súper buen rollo desde el minuto uno. Entré en el proyecto porque me encanta. Primero, porque estaban ellos. Y luego porque la calidad del vino es la hostia, todo el mundo flipa. Además, ahora estoy en un momento en el quiero hacer cosas nuevas», explica Nieto.

La marca vinícola de los millennials

Cría Cuervos aterrizó en el mercado del vino para romper con la tradición y reinventar las reglas del juego en el sector. Empezando por el nombre, que «desafía» (ojo, desde la amabilidad) a las marcas más old school de vino que no han sabido adaptarse a lo que la nueva generación busca. «Habéis criado ‘cuervos’ y ahora vamos a darle a la gente lo que realmente quiere, que no es lo que les estáis dando», relata Javier.

El equipo de Cría Cuervos al completo.

La primera apuesta de la compañía, un verdejo puro, de manual, fue creada bajo el yugo de la pandemia, durante el confinamiento domiciliario. Y desde el principio se proclamó representante de los millennials, con su filosofía desenfadada y a precio asequible. Es fresco, muy suave y muy equilibrado, además de cien por cien ecológico y orgánico, algo que concuerda perfectamente con la línea que espera mostrar Fonsi.

«La gente joven pide consejo a la hora de escoger un vino. Suelen pedir el que les suena, pero el que les suena es de la época de sus padres. Y la gente está aburrida de los vinos que llevan la etiqueta con el sello de un castillo [risas]. Queremos intentar cambiar ese concepto, queremos que el que les suene sea nuevo y para gente joven«, comenta Nieto. «Queríamos una marca de vino con la que la gente de ahora, los millennials, se sintiera identificada. Estamos muy desmarcados a ese sector poblacional, aunque es verdad que al público más mayor también le apetece divertirse y probar cosas nuevas», añade Javier.

Éxitos en el primer año de vida

Y no van nada mal encaminados. Por el momento, en menos de un año han logrado proclamarlo como el vino oficial de la temporada 2021 del Hipódromo de La Zarzuela. Y, además, también han lanzado un tempranillo de Ribera del Duero, fiel a ese ánimo rompedor que marcaron desde el principio con el verdejo. ¿Que qué más? Han ampliado horizontes internacionales con exportaciones a Italia y México. «Estamos a punto de iniciar la primera exportación a Londres y también estamos avanzando con otros mercados. Aquí, en España, el objetivo es seguir creciendo y afianzando la marca», dice el fundador de la firma.

Sin embargo, la mayor particularidad de este nuevo camino que ha iniciado Fonsi Nieto es la variedad de personas a las que se ha unido en una aventura que mezcla mundos tan diversos como el fútbol o la música. «Creo que el éxito siempre está en el equipo. Y el nuestro es un placer. Nos compenetramos muy bien y todo es muy fácil», explica. «Está todo el mundo encantado. Ahora lo estamos introduciendo en los mejores sitios de Ibiza y funciona muy bien, que es lo que queríamos conseguir. Antes de empezar sabíamos que había que apostar por un producto que estuviera muy a la altura. No queríamos crear una marca, ponerla de moda y hasta luego».

Ibiza, el refugio de Fonsi Nieto

Ya entrados en materia, y aprovechando la percha, le preguntamos al expiloto que cuáles son sus lugares preferidos de la mayor de las Pitiusas. «Hay muchos que intento no contar [risas]. Porque cuando la gente te dice que Ibiza solo son discotecas y fiesta me jode y mi contestación es: eres un paleto, no conoces Ibiza. Pero así de radical. Allí tienes las mejores playas del mundo, algunos de los mejores restaurantes del mundo, los mejores atardeceres que hay en Europa… Que sí, que si quieres discotecas y fiestas también tienes las mejores del mundo, pero no solo existe eso. Yo cuando estoy agobiado y necesito irme a Ibiza me cojo un avión y me voy, allí desconecto».

¿Rincones? ¿Restaurantes de los últimos? «Casa Jondal está a años luz de todos los demás, es ahora mismo mi número uno. ¿Otros sitios? Si es que hay tantos… Restaurantes al norte de la isla, de los de invierno, que no conoce nadie, hay mogollón. Hemos descubierto un tailandés, que es como una casa payesa en medio de la nada, que se llama Casa Pepe y es espectacular. Y en Formentera mi sitio preferido es Es Caló. Hay muchos sitios espectaculares que no tienen tanto nombre, gracias a Dios. Casa Macareno, Mira, Botafoch, Dos Lunas… y también es verdad que a mí, que llevo en Ibiza desde que tengo uso de razón, ahora me está apeteciendo mucho volver a los restaurantes a los que iba cuando tenía 20 años con mi tío Ángel. De los de toda la vida. También por un tema de ética, porque se lo merecen».

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