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Así es el chile de hace 40 millones de años que acaban de descubrir en Colorado

Los investigadores no están seguros de su forma y color, pero creen que su tamaño era más pequeño y, al igual que sus parientes actuales, podría haber sido bastante picante.
Un chile de hace 40 millones de años

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Hace tan solo unas semanas, un equipo de investigadores de la Universidad de Colorado Boulder ha identificado un fósil de chile que, según han explicado, “podría reescribir la geografía y la cronología evolutiva de las plantas Capsiceae”. Esta singular tribu forma parte de la familia de las solanáceas, a la que también pertenecen otras suculentas especies, como el tomate o la berenjena.

Los hallazgos de los científicos, publicados en la revista New Phytologist, demuestran que la historia de las Capsiceae es mucho más antigua de lo que se pensaba. Según creían, el origen del chile se remontaba entre 10 y 15 millones de años atrás en América del Sur; pero esta nueva investigación eleva la fecha a hace 50 millones de años como mínimo, y sugiere que el chile ya estaba presente en Norteamérica en esa época (los expertos han formulado la teoría de que las aves frugívoras pudieron haber transportado semillas y plantas por todo el mundo).

“Al principio pensé: ‘¡No puede ser! Esto no puede ser cierto’. Pero esas pequeñas púas en el extremo del tallo fructífero eran tan características del chile”, explica Rocío Deanna, autora principal del estudio. Los investigadores examinaron tres fósiles diferentes, dos de ellos de las colecciones del CU Boulder Museum of Natural History; y otro del Denver Museum of Nature and Science. Los tres pertenecen a la Formación Green River en Colorado, un “tesoro geológico” en el noroeste de Colorado y el suroeste de Wyoming (lo más curioso es que hoy en día no hay chiles en la zona).

Pistas prehistóricas

Deanna, investigadora postdoctoral en ecología y biología evolutiva; y Abel Campos, estudiante de doble licenciatura en biología evolutiva y biología molecular, celular y del desarrollo, no planeaban reescribir la Historia cuando se encontraron con ellos. Pero casualmente, los tres pertenecen a la época geológica del Eoceno; es decir, hace entre 34 y 56 millones de años.

“La familia es mucho más antigua de lo que pensábamos. Todavía estamos asimilando esta nueva línea temporal”, afirma Deanna. Aunque aquellos chiles prehistóricos no eran exactamente como los actuales: los investigadores no están seguros de su forma y color, pero creen que su tamaño era más pequeño y, al igual que sus parientes, podrían haber sido bastante picantes.

“¿Quién sabe cuántas nuevas especies fósiles hay en cualquiera de nuestros museos? Solo están esperando a que los ojos adecuados se fijen en ellas”, comentan los investigadores. Habrá que estar muy atentos.