Gastro

Del bocata al bikini: 10 sándwiches que elevan el clásico

Con motivo del Día Mundial del Sándwich, recopilamos algunos de los bocados imprescindibles con los que disfrutar entre panes.

Los primeros registros del sándwich, tal y como lo conocemos, llegaron a España con una versión simplificada del croque-monsieur francés. Primero a la cocina de la Sala Bikini, desde la que se rebautizó como ‘bikini’, para después instalarse en la carta plastificada de los bares de barrio con una fórmula algo grasienta compuesta por pan, jamón y queso.

Con el paso del tiempo, y el auge de la neo-taberna castiza, el sándwich y/o el bikini fue ganando popularidad, llegando incluso a alcanzar la alta cocina. Porque más allá del icónico bikini de caviar de Rafa Zafra, han proliferado infinidad de iteraciones trabajadas desde la experimentación y la creatividad culinaria de la nueva generación de chefs. He aquí 10 sándwiches, bocatas o bikinis que demuestran su grandeza.

BIKINIS DE AUTOR

El mítico Bikini Bar ha querido recuperar algunas de las creaciones que diferentes chefs han elaborado para la iniciativa «Los Amigos de Rafa», reuniendo en una misma carta versiones firmadas por nombres como Ángel León, Albert Adrià o Diego Guerrero.

Entre las propuestas encontramos el bikini marinero de Ángel León, con puntillas de choco fritas, mole de chiles y una salsa elaborada con cebolla, pimiento, vino oloroso y tinta de sepia; la combinación de pollo, pesto de pistacho, Havarti, mozzarella y lechuga crujiente de Albert Adrià; o el carabinero roll de Diego Guerrero, que sustituye el pan tradicional por un brioche y acompaña el marisco con coles, zanahoria y crema de rocoto.

MADE IN GEORGIA

En el templo georgiano de Persimmon’s, el restaurante rinde homenaje a sus orígenes, a la vez que fusiona (con talento) los sabores del Cáucaso con nuestra gastronomía. Así lo demuestra con el bikini georgiano, en el que sustituye el tradicional jamón y queso por cochinillo a la brasa, adjika y verduras marinadas.

La carne aporta jugosidad y notas ahumadas, mientras que la salsa georgiana, especiada y ligeramente picante, introduce carácter. La zanahoria y el repollo marinados completan el conjunto con un contrapunto fresco y ácido.

EL BIKINI VIRAL

Foto de @paaaaaava

Desde Madrid Río, Pava ha hecho del bikini uno de los protagonistas de su propuesta. Aquí la receta se construye a partir de pan brioche, mantequilla, jamón cocido y queso Gouda, una combinación que apuesta por el contraste entre la suavidad del pan, el punto salino del relleno y el queso fundido.

A LA PARRILLA DE LOS 33

En Los 33, uno de los restaurantes más exclusivo de la capital, el bikini se ha erigido como uno de los grandes imprescindibles de la escena gastronómica. Su versión, elaborada con prosciutto a la brasa y queso fundido, llega a la mesa cortada en tiras y sin corteza.

Una presentación que permite apreciar mejor el interior del sándwich y, sobre todo, disfrutar de ese queso que se estira en cada bocado.

EL MÁS CODICIADO DE BCN

En Barcelona, Bar Bocata reivindica el bocadillo como parte esencial de la cultura gastronómica cotidiana. Bajo el lema «Entrepans, truita i la cuina de sempre», este establecimiento recupera recetas reconocibles desde una mirada contemporánea, sin perder de vista el producto ni la sencillez.

Uno de sus grandes éxitos es el bocadillo de butifarra DosErres con queso: la carne, marcada a la plancha y todavía jugosa, se encuentra con el queso fundido dentro de una barrita estrecha y crujiente.

AL ESTILO DE BENIDORM

En Barceló Benidorm Beach, el sándwich cuenta la historia de Benidorm. La nueva carta del hotel traslada su eterno espíritu vacacional a una selección de recetas. Entre ellas, el Bikini de Oro, con tortilla de patatas con cebolla; el Clásico, de jamón braseado y queso Havarti; o el Mr. Barceló, que reúne sobrasada mallorquina y queso de Mahón. Para quienes buscan algo más contundente, el Pastrami Deluxe incorpora pepinillo y mostaza con miel, mientras que La Fiesta de la Catrina apuesta por carne mechada, cheddar, jalapeño y aguacate.

La propuesta también se reinterpreta en clave dulce con versiones como ‘El Favorito’, con mantequilla de cacahuete y mermelada, acompañado de horchata de chufa; o el ‘Macho Frito’ que juega con plátano macho frito, helado y chocolate con caramelo.

CON ACENTO VALENCIANO

Desde València, Clem Café incorpora dos nuevos sándwiches a su carta, con el producto y la artesanía como protagonistas. El primero recupera una de las recetas de la pasada temporada: pan de masa madre con queso cheddar, calabaza, cecina y salvia fresca, acompañado de una mantequilla de manzana casera. Para elaborarla, se asan manzanas Granny Smith durante 30 minutos y se trituran con mantequilla y vinagre de manzana, consiguiendo un contraste dulce y ligeramente ácido que evoca los sabores del otoño.

La segunda propuesta viaja hasta Italia para reinterpretar el clásico sándwich de mortadela. Sobre pan de masa madre, combina mortadela, pistacho, queso de oveja y limón confitado, incorporado durante las pruebas para aportar frescura y equilibrar la intensidad del resto de ingredientes.

LOS VIPS

VIPS también se suma a esta evolución del sándwich con cuatro nuevas recetas que llevan su categoría más emblemática a un terreno más gastronómico. Entre ellas destaca el VIPS Club Gourmet, una versión más sofisticada de su icónico sándwich, que conserva sus tres pisos de pan, pero incorpora pollo asado, bacon de carne Angus, queso brie, tomate seco, cebolla roja asada y una salsa mayo-trufada. Una reinterpretación que mantiene la esencia de un clásico con más de 50 años de historia, ahora adaptado a nuevos gustos y tendencias.

La propuesta se completa con dos recetas que trasladan algunos códigos de la alta cocina a este formato cotidiano: el tartar de atún con mango, que combina cilantro, lima, aguacate, mango y salsa sweet chilli sobre pan de centeno, y el steak tartar de buey, con berenjena asada, salsa holandesa, mayonesa cítrica y pera chipotle. A ellas se suma el cachopower® de pollo, una evolución de uno de sus grandes éxitos que reúne bacon, queso, mostaza antigua y huevo frito en pan de cristal.