El vino es uno de los elementos centrales de una buena cena, comida o quedada con amigos. Pero, muchas veces, se convierte en un pequeño suplicio. A unos les apetece el tinto, otros prefieren el blanco y el acto de complacer a todo el mundo se convierte en un problema cuando la botella no se termina.
A pesar de mantenerlo bien cerrado, muchas veces, el vino se oxida y, finalmente, se tiene que tirar.

Pero, de la mano de Food and Drink Prime, llega OXXI Wineprotector, creado con gas argón, para poner fin a esto. Este gas es muy conmumente utilizado a nivel profesional en la propia industria del vino, pero este aersol lo acerca a todo el mundo.
Además de su fácil uso y su bajo coste, OXXI Wineprotector también tiene cabida en la hostelería. De esta forma, los establecimientos pueden tener más variedad de vinos sin tener que desperdiciar los que ya se han abierto previamente. Pero también los consumidores pueden hacer uso de ello, conservando la botella en buen estado a pesar de haberse consumido hace días, incluso semanas.

El argón crea una capa protectora invisible que reduce el contacto del vino con el oxígeno, manteniendo la calidad de esta bebida y trasladándote a la magia del momento en el que se abrió por primera vez.
Una solución que ayuda a disfrutar de una buena botella en cualquier momento, sin necesidad de preocuparte por la oxidación (más información aquí). Porque el vino es mucho más que una simple bebida: cada descorche es el comienzo de una nueva historia.