Tras imaginar -y llevar a lo más alto- los universos ficticios de Star Wars o Indiana Jones, George Lucas ha querido seguir inmortalizando su obra bajo una nueva perspectiva artística: un museo fundado junto a Mellody Hobson, dedicado al poder de las imágenes y la narración visual, en el que convivirán obras tan diversas como los autorretratos de Frida Kahlo, las escenas cotidianas de Norman Rockwell o los retratos de Charles White. Una colección que extenderá su narrativa hacia una propuesta gastronómica en el restaurante Skywalker Grill.
Situado en la última planta del Lucas Museum of Narrative Art, el restaurante abrirá sus puertas el próximo 22 de septiembre de 2026. Y se inspira en el mítico Skywalker Ranch de Lucas.

California en el plato
El Skywalker Grill será un restaurante de servicio completo abierto tanto a los visitantes del museo como al público general. Su propuesta parte de una idea sencilla: clásicos estadounidenses reinterpretados a partir de ingredientes de temporada procedentes de California.
La carta reúne platos reconocibles con algunos giros especialmente pensados para el contexto californiano. Entre las propuestas destacan las croquetas de cangrejo Dungeness, el corn dog de langosta, el pollo milanés crujiente, el salmón glaseado con miel y miso y la hamburguesa insignia Skywalker Ranch Wagyu.

Un restaurante con espíritu de Skywalker Ranch
Como no podía ser de otra manera, el escenario tendrá un papel fundamental. El diseño del Skywalker Grill corre a cargo de Rockwell Group, estudio conocido por sus proyectos de hostelería y espacios culturales, y apuesta por una interpretación contemporánea del estilo Midcentury Modern.
El interior combina cálidos acabados de madera de cerezo, formas curvas y techos panelados con superficies blancas retroiluminadas que evocan el mármol. El resultado busca crear un ambiente elegante y acogedor, con una disposición íntima de las mesas y una estética que conecta con la arquitectura y el imaginario asociado al Skywalker Ranch.
En el exterior, una terraza rodeada de un paisajismo de inspiración escultórica completará la experiencia en la que poder disfrutar de sus vistas permanentes al skyline de Los Ángeles, más allá de su gastronomía cinematográfica.