En Ibiza existe otra manera de vivir la noche que poco o nada tiene que ver con la de los grandes templos de la electrónica en la isla. YSL Beauty quiso recuperar ese espíritu de bailar y conectar con la gente en las calles de Dalt Vila con una Block Party Beauty en la que sintonizar la moda, la música y la belleza en la misma frecuencia.


Sin embargo, antes de iluminar la isla con su gran fiesta, los invitados de YSL Beauty pudieron disfrutar por la mañana de un brunch frente al mar, un paseo en llaüt tradicional y una experiencia pensada para descubrir una Ibiza más diurna y pausada.


El street club de YSL Beauty
Con la caída del sol llegó el momento más esperado. La Placita se transformó en una gran pista de baile al aire libre. Una cabina de DJ presidía la escalinata principal mientras una bola de discoteca proyectaba destellos sobre las fachadas centenarias y una iluminación en tonos berry envolvía el espacio, creando un diálogo entre el patrimonio histórico y la estética contemporánea de YSL Beauty.


Pero la fiesta no se quedó en la plaza. Se extendió por las callejuelas de Dalt Vila, invitando a los asistentes a descubrir diferentes espacios repartidos por el barrio. Room Service escondía un DJ set casi secreto para quienes decidieran explorar un poco más. La Tana trasladó su barra al exterior, haciendo que las copas se mezclaran con el baile en plena calle. Y La Paloma se convirtió, por una noche, en un speakeasy inspirado en Libre Berry Crush, donde el universo de la fragancia convivía con una cuidada selección de cócteles y un ambiente mucho más íntimo.


El arte culinario también marcó el ritmo de la fiesta ambientada por djs de referencia como Pascal Moscheni. Los distintos espacios apostaron por propuestas elaboradas con ingredientes locales y de temporada, una manera de reforzar su conexión con la isla.


Entre los invitados se dejaron ver personalidades como Aron Piper, La Zowi, Natalia Lacunza, María Escarmiento, Jedet, Sita Abellán y Leïti, junto a una comunidad de creativos, artistas y perfiles vinculados a la moda y la música con los que más que presentar un producto, YSL Beauty quiso recuperar la tradición de sacar la fiesta a la calle y devolverla al lugar donde durante años nació gran parte de la cultura nocturna ibicenca, llenándolo todo de esa sensación de estar viviendo el mejor momento del verano.