Vino

La élite de los vinos de Burdeos desembarca en Forbes House

La noche confirmó el carácter excepcional de un encuentro que ha sido el primero pero probablemente no sea el último.

Forbes House acogió este lunes una de esas citas llamadas a quedar en la memoria de los grandes aficionados al vino. Por primera vez en España, la Union des Grands Crus de Bordeaux (UGCB), considerada la élite vitícola francesa, presentó una selección de sus etiquetas y añadas más representativas en un encuentro íntimo, concebido para apenas medio centenar de socios. La velada reunió a cinco châteaux de referencia y permitió asomarse, copa en mano, a la historia, el prestigio y la precisión que han convertido a Burdeos en uno de los territorios vinícolas más admirados del mundo.

El Château Malartic-Lagravière Blanc, un vino blanco de alta gama originario de la apelación Pessac-Léognan en Burdeos, Francia.

La recepción comenzó con un cóctel en el Rooftop del club de la revista Forbes, en el que los asistentes pudieron tomar un primer contacto con diferentes etiquetas de cada casa. El presidente de la UGCB y propietario de Château Branaire-Ducru, François-Xavier Maroteaux, encargado de conducir la velada junto a Angelo Altobelli, Beverage Director de Forbes House, comentaban con Andrés Rodríguez, presidente de Forbes House y de Spain Media, y otros invitados, las virtudes de unos vinos a los que no se tiene acceso todos los días. Un recorrido pensado para ir más allá de la mera degustación y dar a conocer la diversidad de suelos, climas, estilos y sensibilidades que conviven en Burdeos. Desde la profundidad de los tintos de la margen izquierda hasta la elegancia de Pomerol o la noble dulzura de Sauternes, cada propuesta sirvió para explicar por qué los grandes châteaux bordeleses siguen marcando el estándar internacional de la excelencia.

La importancia de estos domaines no reside únicamente en la calidad de sus vinos, sino también en su capacidad para preservar un legado construido generación tras generación. En Burdeos, el château no es solo una bodega: es una forma de entender el territorio, una arquitectura cultural en la que el viñedo, la añada, la crianza y la mano humana se combinan con una precisión casi ceremonial. Esa herencia estuvo representada en Forbes House por casas de primer nivel y los propietarios o responsables de cada una de ellas: Château Malartic-Lagravière (Graves Pessac-Léognan) con Jean-Jacques Bonnie; Château Petit-Village (Pomerol) con Lauren Laundry; Château Marquis de Terme (Margaux) con Paloma Seneclauze; y Château Latour Blanche (Sauternes) con Miguel Aguirre. Les acompañaba Gregory Citerneschi, director de la UGCB.

Los invitados de ayer probando los vinos

Tras la cata inicial, más informal, la experiencia continuó con una cena maridaje en el restaurante diseñada expresamente para la ocasión por el equipo de cocina de la casa. Un menú a la altura de los vinos presentados que arrancaba con una propuesta tan veraniega como el ajoblanco con crutones de pan y almendra tostada y se paseaba después por el mar, con un besugo con puré de boniato y verduras salteadas, y la tierra, con un solomillo madurado a la brasa con pil pil de pimientos. La armonía entre cada plato y copa fue explicada por los representantes de los chateaux, que aprovecharon para subrayar matices, contrastes y afinidades.

En la terraza de Forbes House, una de estas citas llamadas a quedar en la memoria de los grandes aficionados al vino.

La noche confirmó el carácter excepcional de un encuentro que ha sido el primero pero probablemente no sea el último. Que la UGCB haya elegido Forbes House para su primera presentación de estas características en España habla tanto del creciente interés del público español por los grandes vinos internacionales como de la capacidad de la casa para convocar experiencias singulares. Fue, en definitiva, una celebración del vino como arte milenario y de Burdeos como uno de sus grand