Hace tiempo que la gastronomía dejó de ser únicamente una cuestión de recetas: hoy, por suerte, se habla de producto, de origen, de creatividad y de las historias que hay detrás de cada elaboración. Una combinación entre cocina, cultura y experiencias compartidas que, precisamente, es la que también dio forma a Ñam Ñam Festival, el primer festival internacional independiente de experiencias gastronómicas que el pasado mes de junio reunió en Madrid Río algunas de las propuestas más interesantes del panorama culinario actual.
Celebrado durante dos jornadas consecutivas, entre street food, música, diseño y hasta una mesa infinita, el evento sirvió de escaparate para algunas fórmulas concebidas específicamente para la ocasión. Fue el caso de la hamburguesa desarrollada por Forbes House –el primer club privado de Forbes en el mundo– junto a Grupo Miguel Vergara, una receta que encontraba en la calidad de sus ingredientes su principal argumento.
La propuesta tomaba como punto de partida la steakburger de la firma ganadera, elaborada con carne fresca 100% Angus. A partir de ella se construyó un bocado que incorporaba pan burger brioche de Europastry, queso comté, cebolla caramelizada casera cocinada durante más de tres horas y el característico kétchup de Forbes House, producido con tomate maduro San Marzano, whisky y bacon ahumado.
La lógica era simple: cuando el producto es bueno, no necesita artificios. En una elaboración aparentemente sencilla como una hamburguesa, donde cada ingrediente queda expuesto y tiene un papel determinante en el resultado final, la calidad de la materia prima marca la diferencia. Por ende, no es casualidad que Forbes House eligiera la steakburger de Miguel Vergara como base de esta creación. La compañía lleva años trabajando con la raza Angus, una de las más apreciadas por su infiltración, jugosidad y sabor, cualidades que la han convertido en una referencia tanto para profesionales como para aficionados a la gastronomía.
Detrás de esa elección hay también una determinada forma de entender el producto. Grupo Miguel Vergara apuesta desde sus inicios por un modelo basado en el control integral de todo el proceso, desde el origen hasta el producto final. Una filosofía que pone el foco en la trazabilidad, el bienestar animal y la búsqueda constante de la máxima calidad, con el objetivo de ofrecer una carne homogénea y reconocible por sus cualidades gastronómicas.
La hamburguesa creada para Ñam Ñam Festival compartía esa misma lógica. Más allá de ser concebida para una ocasión concreta, la propuesta ponía el foco en algo que suele pasar desapercibido cuando se habla de cocina: que detrás de cada plato existe una cadena de productores, elaboradores y especialistas cuyo trabajo comienza mucho antes de que la comida llegue a la mesa.