El avance científico de Omar Yaghi podría cambiarlo todo. Galardonado con el Premio Nobel de Química 2025 por el desarrollo de estructuras metalorgánicas (MOF), el químico jordano ha marcado un hito en la historia como pionero en la ‘química reticular’ capaz de capturar, filtrar gases y, lo más relevante, extraer agua potable del aire incluso de lugares arduos y completamente secos como el desierto.
El innovador sistema de Yaghi -desarrollado a través de su empresa Atoco– puede producir hasta 1.000 litros al día, suficientes para abastecer a unas 500 personas. Una herramienta poderosa con la que combatir la escasez de agua, sobre todo, en países subdesarrollados y/o en territorios propensos a la sequía en un contexto de emergencia climática y de escasez global donde cerca del 75 % de la población mundial vive en condiciones de inseguridad hídrica, y 4.000 millones de personas sufren escasez severa al menos un mes al año.
Pero, ¿cómo funciona exactamente el sistema? Los MOF, estructuras cristalinas formadas por compuestos metálicos y orgánicos actúan como esponjas moleculares con una enorme superficie interna. Su actividad se basa en un ciclo térmico: durante la noche absorben la humedad del aire y, con el aumento de la temperatura diurna, liberan el agua en forma líquida, sin necesidad de infraestructuras convencionales. El resultado es un agua con una pureza similar a la destilada.
A pesar de las dificultades a las que se enfrenta el químico, y la implementación de su sistema a gran escala, principalmente en términos económicos, se espera que empiece a comercializarse en los próximos años, apuntando a un cambio de paradigma universal: la capacidad de generar agua de la nada.