Personajes

La revuelta culinaria de Bad Bunny en la Super Bowl

El artista emocionó al público con un espectáculo cargado de arte, política y simbología cultural.

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Qué rico es ser latino, hoy se bebe’. Con estas palabras,Bad Bunny iniciaba el show del medio tiempo de la gran final de la NFL, encapsulando la esencia y el ritmo de lo que vendría a continuación: una oda reivindicativa a un país que ya no es lo que era. 13 minutos seguidos cargados de referencias a la comida, la bebida y los mercados / negocios que alimentan la vibrante cultura puertorriqueña.

En su fiesta colectiva, personalidades como Karol G, Pedro Pascal o Jessica Alba le animaban desde la caseta, eclipsados por los bailes, la performance y la música. Un espectáculo en el que el icono puertorriqueño pasó por diferentes escenas cargadas de referencias y tributos a Puerto Rico. Desde el campo de caña de azúcar hasta el mercado La Marqueta.

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A través de ese tour simbólico, Benito volvía a poner sobre la mesa la crítica del álbum ‘DeBÍ TiRAR MáS FOToS’ a la gentrificación de la isla asociada a la pérdida de la identidad cultural. Una en la que la comida también era política, y se narra a través de analogías y/o símbolos culturales o gastronómicos como la venta de ‘quesito sin queso’. Es decir, un producto del que se ha desprendido su ADN, su verdadera esencia.

Una ruta simbólica

Tras pasar por entre campos de cañas de azúcar, el cantante compra un coco frío desde un puesto en el que todos celebran y bailan al ritmo de su música. Después se para en un tradicional puesto de «piraguas» referenciando la refrescante bebida de hielo puertorriqueña, con forma cónica cubierto con siropes de sabores como de coco, parcha, tamarindo, frambuesa o limón. Éstas se venden por parte de los conocidos como “piragüeros” en carritos callejeros. En esta ocasión, cada una de las botella se expone envuelta de una bandera en honor a LATAM.

A continuación, el cantante le entrega el cono a Víctor Villa, propietario de Villa’s Tacos, detrás de un carrito con el nombre de mítico negocio conocido por ser uno de los favoritos de L.A. La taquería con sede en Highland Park ha ganado numerosos premios, habiendo obtenido incluso durante tres años seguidos el premio Michelin Bib Gourman por sus icónicos quesotacos.

En el tributo también hay espacio para La Marqueta, un mercado latino fundado en 1936 muy representativo del país. El lugar es un supermercado de comidas y productos caribeños, considerado un lugar en el que la cultura de Puerto Rico y República Dominicana se unieron hace un tiempo atrás. Un spot referencial con el que Bad Bunny le quiso añadir profundidad a su obra magistral en la Super Bowl, considerado como un punto de unión para los puertorriqueños; una casa en la que todos tienen cabida, y en la que el amor es mucho más poderoso que el odio.