Si eres fan del salseoy no nos referimos ni al cotilleo ni a mover las caderas, sino a gozar como nadie cuando un plato sólido va acompañado de otra textura líquida, untuosa, cremosa y sabrosa – atento, porque vamos a contarte las recetas de salsas caseras, perfectas para rebañar con el dedo hasta que no quede ni una gota.

Hoy te proponemos cinco ideas para que te pongas el delantal y consigas esa explosión de sabor, que hará que se te salten las lágrimas. Así que guarda para otro día el tarro del súper en la despensa y conviértete en un maestro salsero.

5 salsas caseras para chuparse los dedos

Salsa de cilantro

Mezcla en la batidora un diente de ajo picado, un trocito de jengibre, un manojo de cilantro, unas hojas de menta, un yogur natural, el zumo de un limón, una cucharadita de azúcar y de sal, ¡y listo!

Si tienes pensado hacer una carne a la parrilla, dale un toque fresco con esta salsa tanto a las brochetas como a unas patatas asadas en papillote o hervidas. Con papadum, el pan indio crujiente y fino, no necesitas nada más que mojar y disfrutar de un sabroso aperitivo.

5 salsas caseras para chuparse los dedos

Salsa de anchoas 

Si eres fanático de las anchoas, de los que se las come directamente del bote (como si de espárragos se tratase), entonces esta salsa es para ti. Mezcla en la batidora un manojo de perejil, una cucharadita de mostaza, un chorrito de zumo de limón, aceite de oliva y cuatro anchoas. Si es necesario añade más zumo de limón o aceite para corregir y alargar la salsa, o incluso anchoas si quieres potenciar más su sabor.

Añádesela a una pasta y tendrás un plato muy top.

5 elaboraciones caseras para chuparse los dedos

Vinagreta con miel 

La miel y la mostaza combinan a la perfección. Si aún no estás muy convencido, esta vinagreta te lo demostrará.

Exprime en un cuenco zumo de limón (2 o 3 cucharadas), agrega una cucharadita de mostaza y otra de miel, pimienta molida y una piza de sal. Mezcla bien y sin dejar de batir vete incorporando aceite de oliva hasta conseguir la textura deseada.

Una ensalada de pollo y parmesano quedará genial con esta vinagreta.

5 elaboraciones caseras para chuparse los dedos

Pesto de pistacho 

¿Un pesto verde que no lleva albahaca? Sí, es posible. ¿Cómo? Con rúcula y pistachos.

Mezcla unos 100g de estos frutos secos pelados, con queso parmesano o pecorino rallado, unos 50g de rúcula, aceite de oliva, sal, pimienta y una piza de nuez moscada. Si quieres puedes tostar los pistachos previamente en el horno unos diez minutos para potenciar su sabor.

Te sorprenderá lo bien que queda sobre unas tostas o en un plato de pasta.

5 elaobraciones caseras para chuparse los dedos

Salsa de mango y almendras 

Corta un mango en dados y mézclalo con un puñado de almendras, una cebolleta y unas ramitas de cilantro, todo picado. Un chorrito de zumo de limón, aceite de oliva, sal y pimienta. Si quieres darle un toque picante añádele un poquito de guindilla.

Puedes unirlo todo en la batidora consiguiendo una salsa cremosa, o si prefieres notar cada ingrediente, pícalo todo bien y simplemente mézclalo en un cuenco con una cuchara. Quedará una salsa más sólida pero muy sabrosa con la presencia de las distintas texturas. Elijas la opción que elijas, la salsa será igual de versátil: pruébala tanto con pescado como con carne, o dale un toque sabrosón a tus tostas.