La comida no sólo ha inspirado infinidad de canciones, sino también innumerables portadas de discos de todos los géneros que os podáis imaginar, desde el jazz más virtuoso al punk más salvaje.

Y a veces las apariencias engañan… En algunos casos, tras escuchar el álbum en cuestión, la propia cubierta resulta más apetecible que el contenido musical que encontramos en su interior. Y es que aquello de ‘comer con los ojos’ también es aplicable a los discos y sus portadas…

Otras veces, sin embargo, tanto la cover como el trabajo musical están a la altura de las expectativas y son toda una muestra de creatividad. Aquí te dejamos un poco de todo, para que vayas picoteando y finalmente te quedes con lo que más te guste, como si estuvieras en un bufet libre (y sonoro). Abre bien las orejas.

Las portadas de discos más apetitosas


BOCADOS DEL MEJOR JAZZ

El productor Creed Taylor tuvo la buena idea de reunir en un estudio, en septiembre del 66, los vibrantes talentos del guitarrista West Montgomery y el teclista Jimmy Smith. El resultado fue un delicioso y muy apetecible álbum que salió al mercado con el sello Verve y el título The Dynamic Duo.

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DÉJALO QUE GIRE
Es indudable que la cultura musical digital tiene sus ventajas, pero la era de iTunes y Spotify también ha acabado con el placer de disfrutar de portadas de discos que
eran verdaderas obras de arte. Es el caso de la que ilustraba el Let it bleed (1969) de
los Rolling Stones, con la escultura de una tarta surrealista de Robert Brownjohn.

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VETERANÍA FALLIDA
El supergrupo de los 70, Crosby, Stills & Nash (a veces con Young) siempre cuidó las cubiertas de sus discos tanto como los arreglos de sus canciones. Legendaria es la
fotografía de Henry Diltz para su trabajo de debut en 1969, pero el disco de 1990 Live it
up
fue tan desafortunado musicalmente como en su ‘sabrosa’ imagen de presentación.

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DESAYUNO SONORO
Art Garfunkel y su soft rock tuvieron éxito sin (Paul) Simon. Sin embargo, su cuarto álbum, Fate for breakfast, fue algo decepcionante, aunque la versión de su single Bright eyes fue lo más vendido de 1979. Lo mejor, la cubierta –en realidad, fueron cinco con distintas poses– con Garfunkel en pleno desayuno.

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SONIDOS SIN ADITIVOS
No todos los grupos de los 80 triunfaron. Del pop sin pretensiones de WAQ apenas se acuerda nadie. Grabaron un primer mini-LP titulado Las cebollas y en 1988, gracias al impulso de un gourmet del pop sencillo como es el locutor de Radio 3 Juan de Pablos, el trío grabó Guisantes con jamón. Con ese título, no podía publicarlo nadie más adecuado que el sello Menú, que dirigía José Miguel Nieto ‘Slogan’.

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BAILE SIN ORQUESTA
Mark Knopfler publicaba en 2002 su tercer album de estudio, The Ragpicker’s Dream: un homenaje a las pequeñas cosas que llevó como imágen del disco esta fotografía de Elliott Erwitt titulada Spain, Valencia, 1952, Robert and Mary Frank. En ella, un hombre
y una mujer bailan en la cocina, ajenos al éxito que más tarde tendría la foto y que les
llevaría, tiempo después, a protagonizar también la portada de dos libros.

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HOT POLKA
Paul Kuhn
fue uno de los músicos jazz europeos más activos del siglo XX. Al frente de su banda, a veces de jazz, a veces de música ligera, este músico alemán recorrió el planeta durante más de medio siglo siempre con un show tan alegre y divertido como demuestra la cubierta de este álbum Frankfurter Polka de 1962.

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BREAKFAST IN AMERICA
No hay portada ni canción más reconocible que The Logical Song de Supertramp. Los teclados del tema son como el olor de las tostadas y el zumo de naranja por la mañana, servidos por una sonriente y oronda (y americana) camarera con su típico uniforme.

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OH, YOU SILLY THING
En 1979 Sex Pistols lanzaron el sencillo de Silly thing para la promoción de la película The Great Rock ‘n’ Roll Swindle, una rareza escrita por el baterista Paul Cook y el guitarrista Steve Jones y grabada después de que Johnny Rotten dejara la banda. la portada, cómo no, volvió a hacerla Jamie Reid, responsable del diseño gráfico del grupo. ¡Larga vida al punk!

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ESTRUJAR EL ROCK
En 2009 La banda de indie rock Yeah Yeah Yeahs quiso ilustrar su disco It’s Blitz! con esta fotografía del artista suizo Urs Fischer y El resultado fue un álbum que marcó un antes y un después en su carrera. Ya lo dice el refrán: para hacer una tortilla hay que romper huevos.