No paran de bombardearnos con un exceso de datos sobre lo qué es, o no, comida saludable. A veces, incluso se contradicen y la realidad es que, al final, acabamos parados frente a los estantes del super con gran desconcierto y sin saber realmente si haces bien o te estás dejando llevar por comodidad o la inercia de la publicidad.

Sin saber realmente lo que estás comprando o qué te vas a llevar a la boca. Es verdad que existen las etiquetas pero, muchas veces se vuelven indescifrables y hacer la compra nos podría suponer perder un día entero. Y el tiempo precisamente no sobra mucho… Ojalá alguien que te ayudase, ¿verdad? Pues ya es posible y su uso no puede ser más fácil.

Se llama ‘Yuka’ y su objetivo es ponérselo muy fácil al consumidor. Es una aplicación disponible tanto para Iphone como Android. Una vez la descargues en tu móvil esta ‘app’ se encarga de escanear los códigos de barra de los productos que desees y analiza su impacto en la salud en unos segundos. A través de las etiquetas te indica qué alimentos son buenos y cuáles es mejor evitar. Y no sólo eso, sino que además te recomienda alternativas.

Yuka analiza los productos alimentarios y te devuelve una ficha detallada. Identificar el impacto de cada uno en tu salud a través de un código de color muy sencillo (rojo: a evitar. Verde: bueno) y lo acompaña de: mediocre, bueno o excelente. Además, para los productos regulares o malos que hayas escaneado, Yuka te recomienda alimentos similares que sean mejores para ti. Esta ‘app’ analiza también cosméticos y productos de higiene.

La aplicación se creó en París en 2017. Su nombre es un homenaje a la mujer de uno de los fundadores que nació en la región del Yucatán (México). Y tú te preguntarás, ¿son sus preferencias imparciales? Según sus creadores sí, porque sus tres fuentes de ingresos son el programa de nutrición que venden en su web, las donaciones que reciben de los usuarios y funciones premium de la app.

Su objetivo principal según recalcan no es hacer negocio puro sino que, a través de las elecciones más conscientes de los consumidores, estos “obliguen” a la industria a proponer alimentos muchos más saludables, sin engaños.