Mostrar la otra cara de la gastronomía japonesa y coreana, ese el objetivo con el que Yakiniku Rikyu acaba de abrir sus puertas en Madrid. Una manera diferente de vivir la experiencia culinaria japonesa basada en la calidad del producto y en el saber hacer de esta cultura milenaria.

Este restaurante es uno de los primeros en traer las ‘barbacoas’ coreanas a la capital, en las que el comensal disfruta interactuando con cada corte de carne y sus diferentes acompañamientos.

La técnica del ‘yakiniku’ se basa en la transmisión de conocimiento hasta encontrar el mejor punto de elaboración para cada pieza. El nombre, Yakiniku Rikyu, hace referencia al tipo de técnicas utilizadas en el restaurante y está compuesto por dos palabras: ‘yakiniku’ que significa “quemar la carne en una barbacoa que se hace uno mismo” -una técnica que consiste en que sea el propio comensal quien se cocina el alimento él mismo sobre una parrilla- y ‘rikyu’,el nombre que recibía el palacio de verano del emperador de Japón.

Francisco José Alba Ruiz, chef con más de 20 años de experiencia en Japón, ha sido el encargado de adaptar el paladar español a los sabores nipones. Sus primero platos, basados en los entrantes, las sopas y los arroces, tienen una clara inspiración coreana, entre los que destaca el Kimchi, el yukke -un steak tartar coreano-, la sopa de miso rojo picante, de pollo relleno de arroz o el arroz a la piedra con verduras y steak tartar. Entre las carnes destaca la de Wagyu Ozaki, y entre los mariscos, la vieira, la navaja, el calamar de potera y el carabinero.