Una idea tan brillante como sorprendente que todavía nos genera la duda de, ¿cómo no se le habrá ocurrido antes? Si quieres pedir comida a domicilio ya no tienes porqué salir de la pestaña de Facebook o bajarte una nueva aplicación para hacerlo. Es tan fácil como poner en su buscador la página del restaurante al que quieres pedir y hacer click en el apartado de “iniciar pedido”. Sin embargo, y para la tristeza de muchos, el pedido no será entregado por repartidores de Facebook vestidos con camisetas grises y vaqueros. Sino que la empresa se ha asociado con los servicios de DoorDash y Grubhub.

En el momento en el que se inicia el pedido se abre directamente en una pestaña nueva la página de pedidos del restaurante que has solicitado. Tan fácil como acercar a los usuarios el servicio a domicilio (al menos y por el momento en Estados Unidos). Y es que eso es lo que busca Facebook además de la facilidad de evitar tener que entrar a un servidor externo a buscar el restaurante. Gracias a Zuckerberg estamos a un paso de vivir toda nuestra vida a través de Facebook.