Muchos son los restaurantes en Madrid cuyas cenas degustación estén maridadas con vino. Todos, alguna vez en la vida, lo hemos podido disfrutar. Y nos encanta. Sin embargo, ¿cuántos locales ofrecen un cóctel diseñado para cada uno de los platos? Probablemente menos de los que nos gustaría. La coctelería es divertida y si se disfruta acompañado, gana el doble de puntos. Algo que le ocurre a West 42nd, un restaurante situado en el número 11 de la Calle Lagasca donde las noches son una fiesta continua.

Se trata de un concepto inspirado en la Gran Manzana debido al asombro que la pareja fundadora tuvo de la ciudad en numerosos viajes. Un concept bar que, al igual que ocurre con Nueva York, mezcla diversas culturas en una carta diseñada por Jeremy Levy y donde pueden saborearse platos creativos con guiños a la cultura japonesa fusionándola con la gastronomía peruana y la azteca. O lo que es lo mismo, recetas como el tartar de atún con cebolleta picada, kimchee e Ito Togarashi, pulpo braseado con crema de palta y lima, pico de gallo y mayonesa de chipotle o la carrillera de cerdo ibérico glaseada con teriyaki de naranja acompañada de una emulsión de boniato y quinoa. Eso sí, cada uno con su cóctel recomendado y diseñado en exclusiva para cada plato.

En cuanto a las mañanas, West 42nd también ofrece desayunos para los más madrugadores con opción a take away, así como un brunch que se sirve todos los sábados y domingo de 11 a 13:30h.

Para la decoración del espacio, ha sido el estudio creativo Lado Blanco el responsable de que cada rincón tenga un toque neoyorquino.