Como artista extremadamente imaginativo, Dalí exteriorizó una considerable tendencia al narcisismo. Un amor propio al que ponía fin sólo ante una persona: su amada Gala. Su musa, su inspiración… a tal nivel que el artista, incluso, le dedicó a su mujer un libro de cocina, ‘Les dîners de Gala’. El gran éxito de esta publicación de 1973 impulsó al genio del surrealismo a maridarlo, cuatro años más tarde, con el libro ‘Los vinos de Gala’. Ambas creaciones han sido reeditadas por la editorial alemana Taschen a finales de 2016.

Los vinos de Gala‘ es una publicación sobre los placeres del vino relatado desde una visión daliniana y, además, se ha convertido en una pieza de colección muy ambicionada. Esta guía clasifica los vinos en función a las sensaciones y emociones que nos provoca la uva. Utiliza parámetros poco convencionales para presentarnos los vinos del mundo en clasificaciones tan sin sentido y mágicas como «Vinos voluptuosos», «Vinos de lo imposible», “Vinos frívolos” y «Vinos de luz». La clave, según Salvador Dalí, es que “un verdadero entendido no bebe vino, saborea sus secretos”.


El libro está constituido en dos bloques: la primera parte está dedicada a los «Diez vinos del
divino», una sucinta descripción de las regiones vinícolas más importantes, mientras que en la segunda nos encontramos su alocada clasificación del vino basada en la experiencia emocional. Por supuesto, en esta guía no se califican los vinos desde un prisma de una cata común, sino que elabora la lista por la experiencia emocional basada en la influencia en su vida y su estado de ánimo.

Se trata de un original manifiesto en defensa de los sentimientos y un documento con gran
riqueza de imágenes, el libro incluye más de 140 ilustraciones de Dalí. Muchas de ellas son auténticas obras de arte, tanque que le ha valido el reconocimiento de ser el ganador del Gourmand World Cookbook Awards 2018.

El precio de esta obra ecléctica ronda los 50 euros. No podemos afirmar que sea la mejor guía de vinos existente pero, que es la más surrealista estamos seguros que sí.