El moscatel procede de la uva que recibe su mismo nombre. Moscatel de Alejandría es una de las variedades más antiguas del mundo y a partir de ella se crean vinos dulces y licorosos pero, también vinos secos y espumosos, con un carasterístico aroma refinado.

A continuación, queremos mostrarte algunas de las botellas más monas que contienen este licor. Para que disfrutes de su sabor y también de su ’packaging’:

Los vinos moscatel más ‘cuquis’

Moscatel de Ana Brito. Bodegas EL GRIFO.

El color de este vino es ámbar brillante con reflejos de caramelo, limpio y brillante. El aroma es complejo dado que se aprecian notas oxidativas de la larga crianza en barrica. En boca se perciben notas de fruta confitada, frutos secos y hierbas aromáticas procedentes del varietal. Es idóneo para sobremesas que se prolongan o para acompañar con quesos curados y chocolate. Su elevada acidez natural impide que resulte empalagoso, presume de un final largo y elegante. Un vino especial para recordar momentos únicos. PVP: 42 euros

Los vinos moscatel más ‘cuquis’

Moscatel Dorado Dulce Flor de Bodegas González Palacios.

Este licor tiene presencia andaluza y aromas florales característico que hace que reciba ese nombre. Ideal para maridar junto a postres, pastas, patés y quesos fuertes.

Su tonalidad es de un intenso dorado con ribetes pálidos. Dulce en nariz con aromas florales y a miel. En boca es agradable e intenso, con recuerdos a melocotón en almíbar y miel.

Los vinos moscatel más ‘cuquis’

Vino CARTOJAL

Este vino Dulce de Bodegas Málaga Virgen es un imprescindible en las ferias de verano de esta ciudad. La calle Larios se encuentra adornada con el diseño de esta botella, cosa que no es de extrañar ya que visualmente es muy llamativo y festivo. Posee un color amarillo pálido con ligeros tonos verdosos limpio y brillante. Aromas florales con toques de miel y cítricos. Sabor de uvas frescas y un toque de ahumado. Estupendo como aperitivo o acompañando de foie de oca o pato.