La locura por el vino está aumentando cada vez más con el paso del tiempo pero, ¿qué significa realmente que un vino sea orgánico, biodinámico o natural? Adéntrate en el mundo del vino, descubre las características de cada uno de ellos y pruébalos. Ahora que sabes en qué consiste es la única forma de aprender de la viticultura.

 

Vino

Vino orgánico

Hablar de “orgánico” es difícil cuando se trata de vino ya que la Unión Europea tiene diferentes requisitos para su certificación. Además, para adquirir el sello orgánico, las bodegas deben renunciar al uso de dióxido de azufre en la elaboración de su vino, un conservante que previene la oxidación y viene utilizándose desde la época romana. Pero, lo más importante cuando hablamos de un vino orgánico es que su cultivo sea sin pesticidas, sin fertilizantes químicos y sin herbicidas.

 

Vino

Vino biodinámico

El cultivo biodinámico de la uva deriva de los escritos del filósofo espiritual Rudolf Steiner, quién ve la viña como un ‘todo’ ecológico: los viñedos, las tierras y los metros de tierra que hay debajo de ellas. Sin embargo, la biodinámica difiere de la agricultura orgánica en su creencia de que la agricultura puede estar en sintonía con las fuerzas espirituales del cosmos. Esto significa, por ejemplo, vincular la recolección a las fases de la luna.

 

Vino

Vino natural

El término «vino natural» no tiene una definición legal, pero en general se refiere a los vinos elaborados sin agregar o restar nada en la bodega, sin aditivos, sin productos químicos, sin azufre, sin carácter de roble de los barriles, sin filtrado y sin levaduras cultivadas. En teoría, los vinos naturales están más vivos, menos manipulados; en la práctica, la adherencia a la filosofía a veces resulta ser más atractiva que la realidad: algunos vinos naturales son deliciosos y otros son simplemente raros. Pero la pasión detrás del movimiento hace que el mundo del vino natural sea difícil de ignorar.