Así es Taberneros, una taberna situada en el centro de Madrid en cuya carta conviven las
croquetas de pringá (hechas con las sobras del cocido madrileño) junto con platos
internacionales como el plato llamado Ojos de Dragón -un pastel de arroz relleno de pollo
de corral y curry-, el tataki de bonito o las tortitas de carne mechada de puerco y salsa
canalla.

Esta oferta gastronómica de Taberneros es tan internacional porque su chef, Kenji Morita,
es japonés (aunque formado en la Escuela de Hostelería de Alabardero). Sus platos
tratan de ser castizos con guiños ‘japo’, así han surgido creaciones como la ensaladilla de
verano con mayor de wasabi, las gyozas de ‘cap i pota’ con salsa yakiniku o las carrilleras
de ternera al estilo thai. Una taberna de esencia canalla que te recordará en cada bocado
al país nipón.