Desde pequeño siempre había soñado con tener un restaurante como éste, de cocina clásica con toques de autor y con tres menús – ‘Viaje a la Luna’, ‘Viaje al centro de la Tierra’ y ‘Dueño del Mundo’- que llevasen el nombre de uno de los dramaturgos más importantes de hace un siglo. Hoy, Desencaja es un sueño hecho realidad.

Iván Sáez, el chef de Desencaja, es fiel y clásico -como las novelas- a sus recetas con productos de temporada. En su cocina manda el mercado y los productos frescos que le llegan a diario. Como él bien sabe, en verano apetecen más que nunca platos para picotear como las croquetas artesanales de jamón, la ensaladilla rusa con salmón marinado con caviar, el ajoblanco con sardina marinada y tomate seco o las vainas con salsa verde de espinacas, toques de jamón y patata a base de judías verdes, judías Kenia y tirabeques.

Para este verano, como segundos platos, el chef propone su típico calamar asado, refrito acidulado y con trazos de su tinta, la ventresca de bonito asada con verduras o el solomillo de vaca Rossini. Pero esto no es lo último: en Desencaja los postres también se adaptan a la temporada como uno de sus dulces estrella: las frutas escabechadas con puré de zanahoria y helado de shiso.