Las ediciones especiales de Dom Pérignon siempre sorprenden, y la de este año junto a Michael Riedel no es la excepción.

La colaboración con el artista alemán está inspirada en las añadas Vintage 2006 y Rosé 2004, que alcanzan ahora la denominada por Richard Geoffroy (enólogo de la maison) como Primera Plenitud. A través de packaging y etiquetas, Riedel ha creado un complejo entramado de capas con las letras ‘D’ y ‘P’ que expresan el discurrir del tiempo y el momento en que el champán desvela su esplendor al mundo. Eso sí, que todo ello no te haga olvidar lo importante, que es el contenido; especialmente en el caso de un Rosé que promete establecerse como uno de los mejores de la década (160 €, Vintage 2006; 280 €, Rosé 2004; domperignon.com).