El Wall Street Journal ha informado de que el precio promedio de los aguacates, el aceite de oliva y el salmón han aumentado hasta un 60% desde 2013. Y es que los consumidores en gran parte del mundo, no solo en los países occidentales como ocurría en el pasado, están consumiendo cada vez más alimentos ricos en grasas naturales.  Además, tampoco está siendo fácil aumentar la producción de estos alimentos para satisfacer la creciente demanda.

Las aceitunas, por ejemplo, requieren tierras adecuadas y solo pueden cultivarse bajo ciertas condiciones. El Wall Street Journal también señala que las recientes sequías han planteado un desafío adicional para los productores haciendo que sólo se pueda cultivar en áreas concretas y pudiéndose retrasar varios años la producción de sus frutos. Las preocupaciones medioambientales también entran en juego en cada una de estas industrias, pero quizás es más pronunciada en la de la pesca de salmón. Los gobiernos de Noruega y Escocia, según ha dicho este diario, han limitado la pesca de este pez, debido a sus dificultades de reproducción y los problemas con el piojo de mar, que pueden afectar a la población de peces. Todo lo que podemos hacer por ahora es seguir alimentándonos bien y ahorrando para seguir comprando aguacates.