Susana Cabello y Cristina Alemany hablan con pasión de su trabajo en Breitling, ellas aportan visión de presente y, cómo no, de futuro, a una firma relojera llena de historia. 

Resulta difícil hacer caso a la célebre alocución latina –tempus fugit, el tiempo vuela– cuando conoces a Susana Cabello, directora de márketing y comunicación de Breitling, y Cristina Alemany, directora de marca. Porque ellas saben cómo manejar el tiempo para darle forma, contar historias y, sobre todo, imprimir continuidad y futuro a una firma histórica que protege y cuida su legado sin olvidar que soplan vientos de vanguardia. Cristina –una viajera incansable que pasará esta Navidad en Sierra Leona– comenzó en Breitling su carrera profesional, mientras que Susana saltó del mundo de la cosmética al de la alta relojería convencida de que el camino sería emocionante. Así lo cuentan ambas, con emoción, mientras explican que “estamos creciendo en Europa y abriendo mercado en EE UU, pero tenemos muy claro que lo que nos diferencia es que no somos todo ni somos para todos”. En 1999, Breitling inició un proceso de renovación en diseño, comunicación y estrategia “que culminó en 2009 con el lanzamiento de nuestros propios calibres”, añaden. En plena crisis supieron darle otra vuelta de tuerca a la firma con esa coherencia y autenticidad que siempre enarbolan. La misma que desprenden nuestras protagonistas; mujeres de su tiempo… y del que está por venir (breitling.com).

CITA EN POINTER

Estuvimos en este espacio (Marqués de la Ensenada 16, Madrid) que es restaurante, coctelería y el ‘hot spot’ de la temporada. Cristina, mallorquina de pro, también quiso compartir uno de sus favoritos de la isla: Taronja Negre, de Tomeu Caldentey. 

©JacoboMedrano