Ya es una de las bebidas más consumidas en China, Singapur, Los Ángeles y Nueva York, el té de queso ha llegado para quedarse. Un sabor formado por té verde, frutas y, cómo no, ¡queso! Pero no un queso cualquiera, sino crema batida de queso similar a la que se pone como ingrediente en una tarta de cheesecake.

Little Fluffy Head, una de las cafeterías donde lo sirven en Los Ángeles, hace la mezcla para el té con crema batida, queso, leche y sal mientras que en Happy Lemon han creado una variante de café con espuma de queso salado. Ya lo sabes… si la vida te da queso… ¡haz té!